La Asamblea General de Naciones Unidas abrió esta semana su 80ª edición; España sorprendió al colocar sobre la mesa una propuesta clara: pedir que Palestina deje de ser observador y pase a ser miembro pleno de la ONU. Con el conflicto en Gaza en el centro; junto con la guerra en Ucrania, domina las conversaciones en un organismo que cumple ocho décadas de vida en medio de dudas sobre su eficacia.
Un aniversario que tiene a la causa de Palestina en el centro
La octogésima sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas comenzó este martes, en coincidencia con las celebraciones por los 80 años de la creación del organismo. Sin embargo, este aniversario llega con un tono sombrío, marcado por guerras abiertas y la incapacidad del multilateralismo de imponer soluciones efectivas.
Bajo este aspecto, la guerra en Ucrania y el conflicto en Gaza son claros ejemplos de la falta de consenso y eficacia del organismo (el tema central de la Asamblea General); tras esta crisis, la cuestión palestina cobró cierto protagonismo.
El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su preocupación en el discurso inaugural. “Este es el lugar donde todas las naciones, grandes o pequeñas, pueden juntarse y resolver los problemas que ninguna podría por sí sola. Y sin embargo, los principios de las Naciones Unidas están siendo atacados como nunca antes”, advirtió.
Asimismo, ofensiva israelí en la Franja de Gaza y la situación humanitaria motivaron a varios países a reforzar su postura en favor de una solución de dos Estados, lo que otorga un marco de oportunidad para las propuestas de adhesión.
Hubo reconocimiento internacional de Palestina en la Asamblea de la ONU
Durante los últimos días, varios países anunciaron oficialmente el reconocimiento del Estado de Palestina; entre ellos, Reino Unido, Canadá y Australia lo hicieron este domingo, a lo que se sumaron Francia, Portugal y otros miembros europeos.
A esto se le sumó que el pequeño principado de Andorra también declaró su apoyo, uniéndose a una lista en crecimiento. Este movimiento diplomático refleja un giro importante en la política internacional, pues hasta ahora muchos gobiernos habían mostrado cautela respecto al reconocimiento formal.
Según declaraciones de líderes como el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, este paso supone “el reconocimiento de la paz” y refuerza la visión de la comunidad internacional sobre la necesidad de un acuerdo justo.
Además, otros países que se sumaron a esta iniciativa, como Sudáfrica, Brasil y Turquía, le pidieron a la Asamblea tomar medidas concretas contra Israel, acusando a su gobierno de impedir la creación de un Estado palestino.
La posición de España en la Asamblea de Nueva York
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, aprovechó su intervención en la Asamblea General para pedir la plena adhesión del Estado de Palestina a la ONU. Se trata de un reclamo que trasciende el mero reconocimiento diplomático y que, de ser aprobado, otorgaría a Palestina todos los derechos como miembro.
“Esta conferencia marca un hito, pero no es el final del camino. Es solo el principio, el Estado de Palestina debe ser miembro”, afirmó Sánchez, remarcando su crítica a la guerra de Israel en Gaza. Con ello, España se coloca entre los países que no solo reconocen a Palestina, sino que también promueven su integración plena en el sistema internacional.
Por otro lado, el plan original de partición de 1947 ya contemplaba la creación de dos Estados, uno israelí y otro palestino. Retomar esa idea en el marco del 80º aniversario de la ONU es, de algún modo, recordar a la organización sus propios orígenes y responsabilidades. En un aniversario con dudas sobre el futuro, la Asamblea General vuelve a poner en primer plano la cuestión del pueblo de Palestina (esto expresó Netanyahu). Entonces, el desenlace sigue abierto, pero al incrementarse el número de países que reconocen a Palestina como Estado, sugiere que el debate ya no puede ser postergado.
