El ministro de Relaciones Exteriores de Indonesia, Sugiono, llevó a cabo una conversación positiva en la sede del Departamento de Estado, en Washington D. C., donde se trató el fortalecimiento de la Asociación Estratégica Integral entre los dos países y donde se discutió la manera de continuar haciendo progresos en lo que respecta a la estabilidad regional y la paz internacional.
Un importante acuerdo comercial y agrícola
Así, se debatieron estas cuestiones en el contexto de la diplomacia, en el que el país asiático reafirmó su apoyo al pueblo palestino y en el que se abogó urgentemente por la paz, a través la implementación de la Solución de Dos Estados.
Dicha reunión bilateral de cancilleres tuvo lugar con la visita de Prabowo Subianto, presidente de Indonesia a Washington, que había viajado a la capital norteamericana para participar de la primera reunión del Consejo de Paz. En ese sentido, la administración de Donald Trump anunció también un nuevo acuerdo por el que Indonesia se comprometería a eliminar los aranceles sobre el 99% de los productos estadounidenses, mientras que Estados Unidos mantendría aranceles del 19% (en lugar del pasado 32%) sobre la mayoría de los productos indonesios, el mismo porcentaje que aplica a Camboya y a Malasia.
Gracias a este acercamiento bilateral, empresas de ambas naciones lograron firmar 11 acuerdos comerciales valorados en USD 38 400 millones en la semana. Los compromisos incluyen en el sector agrícola la compra de parte de Indonesia de 1 millón de toneladas de soja, 1,6 millones de toneladas de maíz y 93 000 toneladas de algodón a Estados Unidos, y la proyección de hasta 5 millones de toneladas de trigo estadounidense para el año 2030.
Minerales críticos y el papel mediador de Yakarta
Un elemento clave del acuerdo consiste en el compromiso del Estado asiático a abordar esas barreras y a eliminar las prohibiciones a las exportaciones de tierras raras y de otros recursos industriales con destino a Estados Unidos. La administración Trump considera esto como un elemento clave para proteger a los fabricantes estadounidenses de una interrupción en su cadena de suministro y para disminuir su dependencia de la dominación que pueda ejercer China sobre algunos minerales críticos vitales para la producción desde teléfonos móviles hasta naves de combate, por ejemplo.
Con el fin de llevar a cabo esto, Indonesia que tiene una de las mayores reservas de níquel y que ha identificado en este año ocho yacimientos de tierras raras, reforzará la cooperación con empresas estadounidenses en esas actividades de extracción, procesado y producción. En esta competencia de poder informático, el presidente Prabowo Subianto ha indicado en un acto en la Cámara de Comercio estadounidense que la nación puede actuar como un «puente» y un «mediador honesto» entre Estados Unidos y China.
Pragmatismo económico sin las cláusulas de seguridad
El éxito de estos acuerdos comerciales fue el resultado de las intensas gestiones realizadas. «Hemos negociado muy intensamente durante los últimos meses, y creo que hemos alcanzado entendimientos sólidos sobre muchos temas», declaró Prabowo en un encuentro con responsables empresariales. Para destrabar el acuerdo, Washington aceptó una importante concesión: eliminar del acuerdo comercial todas las cláusulas ajenas al ámbito estrictamente económico.
Como declaró el Ministro de Asuntos Económicos de Indonesia, Airlangga Hartarto, se excluyeron temas sensibles como el desarrollo de reactores nucleares, las dispuestas en el mar de China Meridional y otras cuestiones de defensa y de seguridad de frontera. Finalmente, el representante comercial de EE. UU., Jamieson Greer, concluyó que el acuerdo «amplía el acceso de los estadounidenses al mercado del cuarto país más poblado del mundo», un acuerdo que la Casa Blanca calificó como un «gran acuerdo», que se entiende como un camino para establecer la seguridad económica y la prosperidad en todo el mundo.
