Este miércoles 27 de agosto, el gobierno de Israel ha rechazado rotundamente el informe presentado por la Clasificación Integrada de Seguridad Alimentaria por Fases (IPC) sobre la situación alimentaria en la Franja de Gaza. El Ministerio de Relaciones Exteriores y el Primer Ministro, Benjamín Netanyahu, niegan las conclusiones presentadas en el reporte.
La negación de Israel
Según el gobierno de Israel, las afirmaciones del informe muestran una desconexión con la base empírica presentada, pues los indicadores utilizados por el IPC muestran un nivel de seguridad alimenticia menos crítica del que se hace alusión al contenido del documento. Además, el gobierno israelí ha mantenido que su política busca prevenir la hambruna en Gaza y las consecuencias de esta en su población.
Al respecto, Eden Bar Tal, ministro de Relaciones Exteriores de Israel, señaló que el reporte se basa en falsos hechos plantados por las milicias del Hamás, que sirven a los intereses ocultos de ciertas organizaciones internacionales. También acusó a la IPC que sus acciones solo buscan ayudar y preservar a los terroristas de Hamás.
Israel exige desmentir el informe
Según el ministro, Israel exige que la IPC se retracte de su informe por haberse desviado de sus reglas e ignorado sus propios criterios para la realización de este. Bar Tal amenazó al IPC con compartir pruebas de supuestos comportamientos indebidos en la realización del informe con los contribuyentes de la IPC si la organización insiste en defender lo expresado en su informe reciente sobre Gaza.
En días anteriores, el primer ministro Netanyahu se refirió a las conclusiones del reporte como si fuesen mentiras descaradas y que era solo un intento para degradar la imagen de Israel. El organismo del Ministerio de Defensa Israelí (GOGAT), encargado de supervisar los asuntos civiles en territorios palestinos, aseguró que las conclusiones no tenían validez ya que venían de fuentes y datos poco fiables.
El informe presentado por la IPC
La IPC es una iniciativa compuesta por una veintena de socios con la inclusión de diversas agencias internacionales y es reconocida a nivel mundial en el campo de la clasificación de niveles de inseguridad alimentaria. Esta clasificación consiste en un sistema con criterios estrictos que clasifican la inseguridad alimentaria en 5 fases, donde la última es la hambruna.
El informe más reciente publicado por la IPC muestra que la fase 5 ya está presente en la Franja de Gaza. Esto fue verificado por un Comité de Revisión de la Hambruna (FRC) el cual es un mecanismo totalmente independiente del IPC, estableciendo en el informe que un cuarto de la población enfrenta escasez extrema de alimentos y que dos de cada 10 mil personas mueren cada día por inanición.
Esta es la primera vez que en Oriente Medio se declara una hambruna, y las proyecciones en el informe indican que en las próximas semanas la situación se extenderá a otras gobernaciones. El documento indica que alrededor de medio millón de personas estarán en condiciones críticas y más de un millón de palestinos se enfrentarán a una situación de emergencia para finales del próximo mes.
Reacciones de la comunidad internacional
Según la IPC la situación alimentaria actual en Gaza es totalmente causada por el hombre y que con la intervención rápida y a gran escala de organismos de ayuda humanitaria internacionales, se podría revertir de manera total. Sin embargo estos esfuerzos han sido continuamente impedidos por el gobierno de Israel desde el inicio del conflicto.
Desde el bloque europeo occidental, la situación se ha clasificado como trágica y un verdadero fracaso de la diplomacia internacional. Varios mandatarios de Europa han condenado los actos de Israel como crímenes de guerra y se ha propuesto la revisión de los acuerdos comerciales y diplomáticos entre Israel y la Unión Europea (UE).
