El mandatario brasileño, que hasta ahora había mantenido cierta neutralidad en relación al conflicto en Ucrania, reconoció a su par ruso que desde su gobierno están a favor del uso del diálogo para alcanzar una solución pacífica al conflicto en el este de Europa.
Una conversación entre Lula y Putin
La posición en relación a la guerra ruso-ucraniana de una de las principales figuras del escenario internacional, el presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, fue compleja y delicada, debido a la estrecha relación entre Brasilia y Moscú. En horas de la tarde del sábado, el mandatario carioca mantuvo una conversación telefónica con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, donde abordaron el conflicto bélico, así como la relación de cooperación entre los países miembros del grupo BRICS y el escenario político y económico internacional.
Según la información divulgada desde el mismísimo Palacio de Planalto, la conversación entre ambos mandatarios duró alrededor de 40 minutos. En ella, Putin habría compartido su posición e información relacionadas a las conversaciones continuas que mantiene con Estados Unidos y los recientes esfuerzos por avanzar hacia una paz duradera con Ucrania. Por su parte, Lula reconoció que Brasil siempre estuvo a favor del diálogo y la búsqueda de una solución pacífica que de por finalizado el conflicto bélico.
La postura de Lula da Silva en relación a la guerra entre Rusia y Ucrania no fue confirmada abiertamente en ningún momento. Si bien el mandatario carioca se presenta como un acérrimo defensor de la paz y las soluciones diplomáticas, nunca condenó abiertamente la invasión perpetrada por las fuerzas rusas sobre territorio ucraniano y, hasta ahora, ha rechazado constantemente cualquier intento de reunión con el presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky.
La posición de Lula en relación a Trump
Ya en la semana, Lula mantuvo conversaciones con el primer ministro de India, Narendra Modi, un día después de que impulsara la búsqueda de una respuesta en conjunto con los miembros originales del grupo económico BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), sobre cómo abordar la problemática relacionada a los aranceles impuestos por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
Hasta el momento Trump alcanzó apenas siete acuerdos económicos (el último en ingresar a la lista fue Corea del Sur, que pagará gravámenes del 15%), no obstante, tanto India como Brasil sufren la totalidad de los nuevos aranceles autorizados por la Casa Blanca, del 25% y el 50% a sus exportaciones hacia Estados Unidos respectivamente.
La relación bilateral Brasilia-Washington se encuentra en uno de sus puntos de mayor tensión, no sólo por la vigencia de los aranceles, sino también por las sanciones que el gobierno estadounidense impuso sobre el juez brasileño Alexandre de Moraes, responsable de llevar adelante la investigación y juicio sobre el ex presidente Jair Bolsonaro, representante de la extrema derecha en Brasil y aliado de Donald Trump, acusado de perpetrar un intento de golpe de Estado.
La respuesta de Lula da Silva no se hizo esperar, y aseguró que defenderá “la soberanía del pueblo brasileño ante las medidas anunciadas por el presidente de los Estados Unidos”.
La guerra en Ucrania, en la agenda de Brasil
La relación que une a la Federación Rusa con Brasil en el bloque económico BRICS, hace que Lula da Silva se encuentre en una posición compleja a la hora de abordar el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania. Si bien es cierto que el mandatario brasileño nunca condenó abiertamente la invasión rusa, si se ha declarado a favor de buscar una solución pacífica y solicitado acuerdos de paz constantemente.
Aún así, también es cierto que la diplomacia brasileña se ha cuidado especialmente de no encontrarse ni constituir reunión alguna con el presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky.
