El secretario del Departamento de Estado ofreció contundentes declaraciones acerca de la situación actual en el estrecho de Ormuz. Pese a haber afirmado que la Operación Furia Épica llegó a su fin, el diplomático presionó a la ONU para resolver el bloqueo del canal que desató una crisis energética a escala global.
Marco Rubio da por finalizada la primera etapa de la campaña militar en Medio Oriente
Este martes, la mano derecha de Donald Trump participó de una conferencia de prensa en la que reveló el plan de acción de la potencia americana de cara al futuro, teniendo en cuenta que aún no logra poner fin a la guerra que le costó picos de aumentos sin precedentes en el mercado energético.
Conforme con el rendimiento militar de las tropas nacionales en el Golfo Pérsico, el funcionario afirmó que la fase de agresión armada llegó a su fin. Reporta Infobae que Rubio aseguró que conquistaron los objetivos propuestos y que, en adelante, priorizarán el «camino de la paz». Según sus dichos, «el presidente quiere llegar a un acuerdo» que aborde «tanto el enriquecimiento como el material enterrado que posee Irán».
Mientras tanto, la administración seguirá adelante con el Proyecto Libertad, para concentrar sus esfuerzos y recursos en recuperar el paso por el estrecho de Ormuz y garantizar la salida de los buques comerciales que permanecen varados. «El objetivo es bastante simple: establecer una zona de tránsito protegida por una burbuja de Estados Unidos, tanto naval como aérea», amplió.
Al respecto, ratificó las altas expectativas de la administración en la nueva campaña: «El Proyecto Libertad rescatará a casi 23 000 civiles de 87 países diferentes que se encuentran atrapados en el Golfo Pérsico por el régimen iraní», adelantó.
El político también defendió la iniciativa como una forma de castigo hacia la cúpula de los ayatolás, que privó al mundo del acceso a una de las rutas marítimas más importantes a través de una estrategia ilegal.
En contraste con las presuntas intenciones de la Casa Blanca de arribar a una negociación pacífica, aclaró que las tropas estadounidenses se reservan el derecho a contraatacar si son blancos de ofensivas. «El Proyecto Libertad es una operación DEFENSIVA (…) Si nos atacan, respondemos», advirtió.
Continuará la asfixia económica sobre Irán
El dirigente también confirmó que, paralelamente, el gobierno de EE. UU. continuará ejerciendo presión económica sobre Irán, para socavar las posibilidades del régimen de financiar su participación en el conflicto bélico.
A través de la operación Furia Económica, Washington espera lograr la rendición del bando opuesto, que todavía presta resistencia bajo el mando de Mojtabá Jamenei. «Es necesario ejercer presión para que comprendan que no pueden cerrar el estrecho, o de lo contrario enfrentarán consecuencias económicas devastadoras y aislamiento diplomático», sentenció.
Rubio afirmó que, como resultado de la mala gestión del gobierno teocrático y de las maniobras implementadas por EE. UU., el país padece una inflación del 70%, además de la «caída libre» de su moneda, factores que sellaron su destino. Y, como única alternativa para evitar el colapso económico y la derrota total, exigió ir por la «vía diplomática» para «alcanzar la reconstrucción, la prosperidad y la estabilidad» de la República Islámica.
Llamado de atención a la ONU
El secretario sorprendió con palabras dirigidas a las autoridades de las Naciones Unidas, organismo al que instó a tomar partido en la problemática para hacer valer los derechos de los países que vieron sus economías afectadas por el accionar de Irán. «Le estamos dando a la ONU la oportunidad de unirse a nosotros y hacer algo al respecto», deslizó.
En concreto, pidió a la entidad que intervenga para que el régimen «deje de hundir barcos, retire las minas y permita la ayuda humanitaria». «Si la comunidad internacional no puede unirse para resolver algo tan sencillo, entonces no sé para qué sirve el sistema de la ONU», agregó.
