El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, felicitó a las autoridades de Nom Pen y Bangkok por alcanzar un nuevo entendimiento que permitió poner fin a los enfrentamientos fronterizos tras cumplirse tres semanas de intensos combates y restableció la paz en el sudeste asiático.
Vuelve a haber paz
Tras varias semanas de intensos enfrentamientos que parecían apuntados a escalar a un conflicto bélico abierto, las autoridades de Tailandia y Camboya alcanzaron finalmente un entendimiento mutuo que permitió decretar un acuerdo de alto al fuego que entró en vigencia inmediatamente después de ser firmado.
A través de un comunicado divulgado por el Comité General Especial de Fronteras de ambos países, informaron que «ambas partes acuerdan un alto el fuego inmediato tras la firma de esta declaración conjunta, con efecto a partir de las 12:00 horas del mediodía (hora local) del 27 de diciembre de 2025, que abarca todo tipo de armas, incluidos ataques contra civiles, bienes e infraestructuras civiles y objetivos militares de ambas partes, en todos los casos y en todas las zonas».
El acuerdo fue recibido con algarabía por la Casa Blanca, que seguía con atenta preocupación el desarrollo del conflicto entre tailandeses y camboyanos, que podría haber decantado en un enfrentamiento bélico, atentado así contra la estabilidad de la región.
Felicitaciones de parte de Marco Rubio
En este sentido, horas atrás, el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, extendió una felicitación por parte de su gobierno a las autoridades de las naciones del sudeste asiático, por haber alcanzado un entendimiento que permitió retomar el camino de la paz.
A través de su cuenta oficial de la red social X, el funcionario estadounidense celebró «el anuncio de Camboya y Tailandia sobre el alto el fuego tras la reunión del Comité General de Fronteras», y agregó que «instamos a ambos países a cumplir de inmediato este compromiso e implementar plenamente los términos de los acuerdos de paz de Kuala Lumpur».
Cabe destacar el valor de la figura de Rubio como mediador para alcanzar este acuerdo. El pasado jueves, el funcionario de la Casa Blanca conversó vía telefónica con el primer ministro de Camboya, Hun Manet, actuando como mediador para avanzar sobre un acuerdo de alto el fuego con Tailandia, tras varias semanas de enfrentamientos armados cada vez más continuos y encarnizados.
El apoderado del Departamento de Estado había expresado su preocupación por la violencia creciente en la frontera que separa a Camboya y Tailandia, destacando el «deseo de paz del presidente Trump» y reafirmando la importancia de la plena implementación de los acuerdos de paz de Kuala Lumpur, firmados el pasado mes de octubre bajo la supervisión de Washington.
El balance tras las batallas
Según los informes oficiales, los enfrentamientos de las últimas semanas entre camboyanos y tailandeses dejaron un saldo de al menos 86 muertos, incluyendo tanto a soldados como a civiles, y más de 900 mil personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares para evitar los combates.
La frontera entre Camboya y Tailandia es un escenario de conflicto hipotético que se activó ya en varias oportunidades solo durante 2025. Esta disputa tiene una profunda raíz histórica, heredada del desarrollo de mapas coloniales de Francia, vinculada a los reclamos soberanos que ambos países hacen sobre un fragmento de la línea fronteriza que abarca unos 820 kilómetros.
El estallido de algunas escaramuzas durante el mes de julio decantó en la intervención mediadora de los Estados Unidos que, en octubre, se consolidó a partir de la firma de los acuerdos de paz de Kuala Lumpur, que incluyeron la desescalada militar, la formación de un grupo de observación internacional y la constitución de canales diplomáticos permanentes entre Bangkok y Nom Pen.
