El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, celebró los avances alcanzados en la ofensiva contra Irán y rindió un corto homenaje a los soldados y pilotos israelíes que perdieron su vida desde el inicio de la guerra. Además, anticipó «muchas sorpresas» que forman parte de lo que llamó el plan para «desestabilizar al régimen iraní».
Habló Netanyahu
Mientras los misiles israelíes caen sobre territorio iraní y viceversa, el primer ministro del Estado de Israel, Benjamín Netanyahu, salió a hablarle a su población con el objetivo de elevar la moral para poder garantizar la continuidad de las operaciones militares contra Irán.
En su alocución, Netanyahu aseguró que «nos encontramos en una lucha crucial por nuestra propia existencia» y, habiendo transcurrido una semana de combates ininterrumpidos, rindió un corto homenaje «a nuestros heroicos pilotos, al personal de tierra que trabaja incansablemente y a nuestros valientes combatientes en el Líbano y en todos los frentes».
Además, expresó su «más profundo agradecimiento a ustedes, los ciudadanos de Israel, por su firmeza, por la forma en que se están comportando en esta emergencia, comprendiendo la gravedad del momento y siguiendo las instrucciones del Comando del Frente Interno que realmente salvan vidas», y enalteció la determinación y apoyo de la comunidad israelí, elementos fundamentales para sostener un esfuerzo bélico de estas características.
«En Gaza, Sinwar y sus asesinos. En el Líbano, Nasrallah y sus terroristas. En Siria provocamos la caída del régimen sangriento. Y en Irán atacamos al régimen asesino de los ayatolás en la operación León Ascendente, y ahora lo hacemos con mayor vigor en la operación León Rugiente», celebró el mandatario israelí y agregó que «estamos transformando el rostro de Medio Oriente».
Israel, la nueva potencia de Medio Oriente
«No solo cambiamos Medio Oriente», continuó Netanyahu, «nos cambiamos a nosotros mismos. Porque tras el gran desastre del 7 de octubre, decidí liderar un cambio radical: acciones poderosas, una tras otra, acciones proactivas y sorprendentes, que alteren drásticamente el equilibrio de poder entre nosotros y nuestros enemigos». «Mediante estos métodos, convertimos a Israel en una potencia regional que disuade y derrota a sus enemigos», sentenció.
Por otra parte, el líder israelí anticipó que llegarán «muchas sorpresas» que forman parte del plan para «desestabilizar al régimen iraní» y avanzar hacia un cambio en el signo político del país, y volvió a pedir la ayuda de la población civil iraní: «Se acerca el momento de la verdad», aseguró.
No obstante, también dirigió unas pocas palabras a los combatientes del régimen persa, afirmando que «también estamos atentos» a ellos. «Quien baje las armas, no sufrirá daño. Quien no lo haga, sangre», aseguró.
Destruyen el principal aeropuerto de Teherán y plantas desalinizadoras en Qeshm
En otras noticias, las fuerzas israelíes y estadounidenses han lanzado un exitoso ataque sobre el principal aeropuerto de Irán, dando un golpe considerable a las fuerzas defensoras, así como a varias instalaciones desalinizadoras en la isla iraní de Qeshm, dejando sin acceso a agua potable a familias y comunidades enteras de la región.
Las FDI confirmaron que sus pilotos atacaron el aeropuerto internacional de Mehrabad, destruyendo 16 aeronaves militares iraníes pertenecientes a la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Según los informes de inteligencia israelí, el aeropuerto comercial era también utilizado como «centro neurálgico para el armamento y la financiación de las fuerzas terroristas del régimen de Oriente Próximo», haciendo especial referencia a las milicias libanesas de Hesbollá.
Los ataques a las instalaciones desalinizadoras fueron corroborados por el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Aragchi, quien señaló a los Estados Unidos como ejecutor de la operación y denunció el operativo como un crimen de guerra diseñado para dejar sin acceso a agua potable a las más de treinta comunidades del sur de Irán.
