El lamentable atentado sufrido este martes en Nigeria, más precisamente en la localidad de Kwaima, en el estado de Kwara, generó una fuerte reacción internacional. Frente a las más de 100 víctimas fatales registradas y los numerosos secuestros de mujeres y niños, representantes de la ONU y de otras instituciones continentales, como la Unión Africana, emitieron tajantes comunicados para condenar este hecho, atribuido al grupo extremista Boko Haram.
Fuerte tensión interna en Nigeria
Existe un escenario de extrema tensión en Nigeria, a causa de la inseguridad perpetrada por los grupos fundamentalistas, que se han expandido desde el noroeste hacia las distintas regiones del país. Producto de esta problemática, el Gobierno ordenó un mayor despliegue de sus Fuerzas Armadas en estas localidades, con el objetivo de frenar las operaciones criminales. Sin embargo, esto no sirvió para controlar la expansión y las actividades del grupo.
Este martes, las posiciones controladas por Boko Haram atacaron con armas de fuego a las aldeas de Woro y Nuku, situadas en la localidad de Kaima, y dejaron al menos 175 víctimas fatales, según autoridades locales. Además, secuestraron un importante número de civiles, hecho que aumentó la preocupación internacional por el futuro de estas personas. Se trató de un episodio sin precedentes en la región.
A lo largo de estos últimos años, la actividad de este grupo extremista ha aumentado de manera alarmante. De acuerdo a los informes de la ONU, Boko Haram y su escisión, el Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP), han asesinado a más de 35 mil personas, además de dejar un saldo de 2,7 millones de desplazados tanto en Nigeria como en Camerún, Níger y Chad, entre muchos otros países de la región.
La condena de la ONU
Este jueves, el secretario general de la ONU, António Guterres, a través de su portavoz, Stéphane Dujarric, lamentó lo ocurrido en el país africano y ofreció sus más sinceras condolencias a las familias de las víctimas. «El secretario general reitera la solidaridad de las Naciones Unidas con el Gobierno y el pueblo de Nigeria en sus esfuerzos por combatir el terrorismo y el extremismo y destaca la importancia de llevar a los autores ante la justicia», reza la misiva.
Luego, Guterres utilizó su cuenta oficial de X para ratificar sus palabras y remarcar su postura en contra de estos atroces hechos, atribuidos a los grupos yihadistas que actúan en la región desde hace ya varios años. «Condeno enérgicamente el ataque terrorista del 3 de febrero en el estado de Kwara. Mi más sentido pésame a las familias de las víctimas y al pueblo y Gobierno de Nigeria. Les deseo una pronta recuperación a los heridos», escribió en su descargo.
La Unión Africana siguió esta misma línea discursiva en su comunicado, en el que califica el atentado como un «acto atroz y bárbaro», que sin dudas constituye una grave violación a los derechos humanos. En ese sentido, destaca que los ataques del martes representan también un atentado inaceptable contra la seguridad y la paz, por lo que reiteró su postura de tolerancia cero frente al terrorismo y al extremismo en todas sus formas.
Envío de ayuda al país africano
En medio de las críticas y lamentos a causa de este ataque terrorista, Estados Unidos tomó acciones más directas y envió un equipo militar a Nigeria para reforzar la colaboración antiterrorista en la región. Este acuerdo, firmado en octubre de 2025, resulta clave para la lucha del Gobierno africano contra el Boko Haram y su escisión, ya que les otorga recursos y conocimientos técnicos, además de militares, armas y protección adicional, como ataques a larga distancia, como el bombardeo desplegado el pasado mes de diciembre.
