A pesar de que tanto Israel como Palestina han declarado en diversas oportunidades que tienen disposición a generar un acuerdo de paz definitivo, las tensiones en la región continúan, sobre todo por parte de Israel que ejerce presión para expulsar a todos los palestinos del territorio de la Franja de Gaza. En ese sentido, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, ha emitido un llamado al gobierno de Israel en cuanto a las acciones que está tomando.
Las Naciones Unidas advierten: la arbitrariedad y la retroactividad son inaceptables
El anuncio de parte de la organización, es una intervención mediante la cual se ha instado a las autoridades del Estado de Israel a detener el desarrollo de su nuevo paquete legislativo. En estas nuevas leyes, Israel propone establecer la pena de muerte obligatoria para ciudadanos palestinos condenados, pues serían considerados como criminales y perpetradores de ataques terroristas.
El comunicado de la ONU, busca actuar como un freno de emergencia, ante un proyecto de ley que muchos han calificado como un retroceso legal, que traspasa las líneas rojas del derecho internacional humanitario. Dicho proyecto, impulsa que se dicte sentencia de muerte a cualquier persona ya condenada por asesinar a un ciudadano israelí y cuyas motivaciones se consideren basadas en el racismo o la hostilidad.
El proyecto aplicaría de forma directa a todos los condenados palestinos
En el comunicado que se opone a tal legislación, Volker Türk, hace énfasis en que está diseñada de tal manera que en la práctica se aplicaría casi exclusivamente a palestinos. De la misma forma, fue categórico al recordar que la ONU rechaza la pena capital bajo cualquier circunstancia, resaltando la imposición de las sentencias de muerte obligatorias.
Asimismo, la oficina del Alto Comisionado, dentro de su petición ha desglosado el cómo las enmiendas modificarían tanto la ley penal israelí como la ley militar aplicable en Cisjordania. Señala, que el privar de las garantías de un juicio justo a los palestinos de Gaza y Cisjordania, bajo el lenguaje discriminatorio evidente, podría representar un crimen de guerra dentro de los términos de la Cuarta Convención de Ginebra.
La ley va en contra de la dignidad humana
El principal interesado en la redacción del artículo es la facción de extrema derecha del gobierno israelí, encabezada por el ministro de seguridad nacional, Itamar Ben-Gvir. El plan, se ha visto acelerado en esta última etapa al haber pasado a lecturas preliminares en la Knesset a finales de 2025, lo que preocupa a la ONU al mismo tiempo que la considera una violación a la discrecionalidad judicial que convierte a los jueces en meros ejecutores.
Los legisladores israelíes han añadido detalles, que encienden más el rechazo por parte de la comunidad internacional, al incluir cláusulas que permiten que la ley se aplique a crímenes cometidos antes de la aprobación de la misma. Esto, contrasta con el derecho penal internacional, el cual dicta que nadie puede ser condenado a una pena más grave que la que existía en el momento de cometerse el delito.
La propuesta gira en torno al resarcimiento por el terrorismo
Los focos apuntan a los autores de los ataques del 7 de octubre de 2023. Expertos de la ONU presumen que el gobierno de Israel quiere imponer una forma de ejecución arbitraria, según denuncian organizaciones como Amnistía Internacional y ONGs palestinas como Al-Haq. Según estos, Israel llevaría a cabo la ley en tribunales militares en la Cisjordania ocupada, los cuales tienen una tasa de condena superior al 99% y carecen de las garantías procesales de un juicio civil justo.
Por otra parte, los defensores del proyecto dentro de Israel, principalmente el partido Otzma Yehudit lo hacen bajo el pretexto de que la pena de muerte es la única vía moral y real ante la brutalidad del terrorismo que ha sufrido el país. Ben Givr, ha argumentado en repetidas ocasiones, que se deben acabar con las condiciones de vida que se sienten como un paraíso para los prisioneros y son un insulto para las víctimas, hay que hacer ver que el terror no sea rentable.
