El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, brindó detalles durante su conferencia de prensa desde Mar-a-Lago sobre el operativo militar estadounidense que, en la madrugada del 3 de enero, ingresó en secreto al centro de Caracas y detuvo a Nicolás Maduro para luego extraditarlo a Estados Unidos, con destino a Nueva York, según anunció el presidente. Fue un operativo marítimo, terrestre y aéreo. Te contamos los detalles.
El operativo militar estadounidense se gestó durante meses y se basó en análisis de la rutina de Nicolás Maduro
En la conferencia de Donald Trump fue el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general John D. Caine, quien brindó detalles sobre el operativo. Lo hizo con cuidado de no «comprometer las tácticas y la posición estratégica» de los soldados estadounidenses posicionados en el terreno, en particular por la posibilidad de un segundo asalto.
El mismo aclaró que las operaciones de inteligencia comenzaron meses atrás, a cargo de servicios de inteligencia que analizaron todos los aspectos posibles de la rutina de Nicolás Maduro, tanto personales como vinculados al gobierno. La operación «fue meticulosamente planificada» y concluyó con la rendición de Maduro y su esposa.
El operativo militar estadounidense estuvo compuesto por una incursión terrestre, apoyo aéreo y ataques para incapacitar las defensas venezolanas y cortar el suministro de luz, y bases navales a las cuales se replegaron los soldados una vez completada la misión. La misma estuvo a cargo del grupo Delta del Ejército estadounidense.
«Uno de los actos de demostración de poderío militar más grandes de la historia de nuestro país», anunció Donald Trump
El presidente de los Estados Unidos aseguró que pudo observar el operativo en tiempo real y presenciar cada aspecto de él. Resaltó el profesionalismo y las cualidades de liderazgo de su ejército. A la vez mencionó que el operativo se basó en incapacitar las defensas de Venezuela y capturar a Maduro en la noche, apagando las luces de Caracas, gracias «a cierta experiencia que tenemos».
Lo definió como una operación letal. Según especificó, sus tropas capturaron a Nicolás Maduro mientras trataba de dirigirse a un espacio seguro, blindado con puertas de metal. Pero fue interceptado antes. Ambos (Maduro y su esposa) fueron trasladados en helicóptero hasta el buque USS Iwo Jima, y transportados a Nueva York donde serán juzgados. «Ahora volvemos a ser un país respetado, quizá como nunca antes», añadió.
Según precisiones de Trump, no hubo bajas estadounidenses durante el operativo ni pérdidas materiales de equipamiento militar. También aseguró que debido a las numerosas embarcaciones que fueron parte del operativo militar estadounidense, las autoridades venezolanas sabían de la inminencia del asalto: «nos esperaban, estaban alerta. Pero fueron incapacitados rápidamente», añadió.
Si bien el operativo fue exitoso en términos de lo planificado por los militares de EE. UU., Donald Trump aseguró que están preparados para una segunda incursión, algo que pensaron que podía llegar a ser necesario aunque ahora «probablemente no tengamos que hacerlo», dijo. También señaló que tomarán el mando del gobierno de Venezuela hasta poder generar una transición adecuada, y que invertirán millones para recuperar la infraestructura petrolífera.
El secretario de Guerra Pete Hagseth también tomó la palabra y fue elogioso con Donald Trump, diciendo que «por fin tenemos un comandante en jefe al que respeta el mundo» y que «las palabras no pueden describir la precisión de esta operación conjunta». También insistió en que los adversarios de EE. UU. deben tomar nota ya que «Estados Unidos puede proyectarse en cualquier lugar», aduciendo que las capacidades de su ejército están sumamente desarrolladas en este momento, y concluyó diciendo: «bienvenidos a 2026, con el presidente Trump, EE. UU. ha vuelto».
