El estadio Madre de Ciudades, ubicado en la provincia de Santiago del Estero, fue el lugar elegido para definir al nuevo campeón argentino. Allí, Huracán y Platense se enfrentaron en una final que en la previa era más que importante para ambos, el “Calamar” se consagró por primera vez en 120 años de historia, y le extendió la sequía al Globo que sigue sin campeonar tras 52 años.
Durante la primera mitad, el duelo fue parejo y sin muchos sobresaltos, Huracán se apoyó en la velocidad de Walter Mazzantti para generar peligro constante. Platense, por su lado, respondió con remates rápidos y un juego directo que exigió al arquero Galindez. Un cabezazo de Leonel Picco estuvo cerca de cambiar el destino del marcador, pero la respuesta del ecuatoriano fue clave.
Ambos equipos se fueron al descanso sin sacar diferencias. Aunque el marcador indicaba un empate, cada jugada parecía acercar a uno de los dos a la gloria. Los detalles, se intuía, serían determinantes para definir al campeón del Apertura 2025.
Una volea que quedará en el recuerdo de los hinchas de Platense
Transcurría el segundo tiempo y todo parecía indicar que se replicaba el desarrollo del primero, con menos profundidad y más precauciones, pero luego de una falta llegó el punto de quiebre para el equipo oriundo de Saavedra.
A los 18 de la segunda mitad, una jugada de pelota parada ejecutada por Vicente Taborda encontró el destino soñado, en un rebote en el área le quedó a Guido Mainero, quien definió con clase y precisión, colgando la pelota del ángulo derecho del arco de Galindez.
Este gol no hizo más que materializar un hecho que parecía lejano para este club que hace unos años se encontraba en el ascenso, si, el equipo dirigido por Orsi y Gómez, que había dejado en el camino a Racing, River y San Lorenzo, confirmaba que su campaña no fue casualidad.
Un Huracán apático, lo buscó hasta el final como pudo, pero el sueño volvió a posponerse
El club dirigido por Frank Kudelka, se lo vio golpeado después del gol de Tense, pese al ingreso de Leonardo Sequeira, para el técnico es clave, y la movilidad de Wanchope Ábila, Huracán generó algunas situaciones apenas claras para intentar empatar el partido, pero no pudo marcarle al arquero calamar Juan Pablo Cozzani.
Para tener en cuenta, la jugada más peligrosa de Huracán llegó en el minuto 42, cuando Mazzantti desbordó por derecha, pero su centro terminó en las manos del arquero calamar. El tiempo comenzó a correr y en los últimos minutos, se pudo observar a un Huracán apurado, desesperado por el gol que no llegó para aunque sea ir al alarga.
Entre todo eso, Platense tuvo una más en los pies de Rodrigo Herrera para liquidar el partido, pero su remate se fue apenas por encima del travesaño, los quemeros se toparon con una defensa que sacó todos los centros que iban al área.
El Calamar campeón: con orden defensivo y disciplina
Lo que comenzó como un sueño en la Zona B, terminó como una proeza histórica. El equipo de Vicente López ahora luce una estrella que hasta hace poco parecía lejana. Guido Mainero, con su zurdazo impecable, quedará en la memoria como el autor del gol que cambió la historia de un club.
Lo cierto es que a partir del gol, el elenco marrón apostó por sostener el resultado con orden defensivo y una presión constante en campo propio. Pero una vez con el pitazo final del árbitro Facundo Tello, la emoción estalló en sus hinchas, mientras que el rival deberá seguir esperando para repetir aquel título de 1973.
Con todo lo mencionado, Platense se consagró como el campeón del Torneo Apertura 2025, entre sus tantas virtudes, hay que destacar su plantel aguerrido, la dupla técnica inteligente y su convicción como equipo que no se quiebra nunca, ni jugando los partidos decisivos como visitante.
