En la noche del sábado, dos puentes colapsaron en las regiones de Rusia llamadas Briansk y Kursk, que están cerca a la frontera con Ucrania. Estas estructuras sufrieron explosiones casi simultáneas que derivaron en incidentes ferroviarios con consecuencias fatales. Algunas autoridades locales confirmaron que los hechos provocaron la muerte de al menos siete personas y dejaron más de sesenta heridos.
Asimismo, el primer suceso ocurrió en Briansk, donde un puente vial se derrumbó durante el paso del tren número 86, que pasaba por la ruta desde Klimov hasta Moscú. El descarrilamiento afectó, de manera directa. a 388 pasajeros que iban a bordo, este hecho hizo que ocurra una sección colapsada, con vehículos destruidos y equipos de rescate en plena labor.
El gobernador regional, Alexander Bogomaz, señaló que entre los heridos había tres menores de edad, pero los equipos médicos trasladaron a 47 personas a hospitales, mientras que otros afectados fueron atendidos en el lugar. Además, se desplegaron 200 efectivos de emergencia, incluidos ambulancias, autobuses y unidades médicas móviles.
Las hipótesis que manejan las autoridades de Rusia
Se dio a conocer en los informes oficiales que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, fue notificado de inmediato por el Servicio Federal de Seguridad (FSB) y el Ministerio de Emergencias. Además, el Comité de Investigación ruso señaló que ambos colapsos son “actos de terrorismo”, según indicó la portavoz Svetlana Petrenko.
Asimismo, se investiga una posible “interferencia ilegal” como causa directa del derrumbe, la segunda explosión tuvo lugar en la región de Kursk la mañana del domingo, una locomotora de carga cayó desde un puente ferroviario sobre una autopista y se incendió, pero las autoridades regionales confirmaron que los conductores resultaron heridos, aunque no se registraron víctimas fatales en ese incidente específico.
La empresa Ferrocarriles de Moscú indicó que el tránsito de tren no fue suspendido del todo, pero confirmó que se activaron trenes de rescate y medidas de seguridad adicionales. Desde la fiscalía de Transporte Interregional de Moscú se encuentran realizando las investigaciones, en coordinación con cuerpos técnicos del gobierno.
Las autoridades rusas no vincularon formalmente a Ucrania
Si bien ambos eventos ocurrieron a menos de 100 kilómetros de la frontera de Ucrania, en una zona que se encuentra en conflicto desde febrero de 2022. Las regiones de Briansk. Kursk y Bélgorod fueron escenario de tensiones constantes, ataques esporádicos y presuntos sabotajes ferroviarios desde el inicio de la guerra.
Allá por el mes de agosto de 2024, fuerzas ucranianas habían logrado tomar unos 1.400 kilómetros cuadrados en la región de Kursk, aunque el Kremlin informó haber recuperado el control. También se denunciaron varios actos de sabotaje contra infraestructuras rusas, en su mayoría atribuidos a jóvenes, algunos de ellos menores de edad.
Hasta el momento, las autoridades de Rusia no vinculan de manera formal estos incidentes con el conflicto en Ucrania, pero la cercanía geográfica y la sincronización de los colapsos despertaron especulaciones entre los analistas militares y medios locales sobre una posible motivación estratégica.
En Kiev, el Centro contra la Desinformación respondió con fuerza
Tras el discurso ruso, desde Ucrania con el jefe del Centro contra la Desinformación, acusó a Moscú de organizar una operación de “falsa bandera” para influir es la opinión internacional antes de una nueva ronda de negociaciones de paz previstas en Estambul.
Asimismo, Kovalenko afirmó que Rusia utilizó tácticas similares en el pasado para desviar la atención de su ofensiva militar. En sus declaraciones, estos atentados ocurren justo cuando el Kremlin “no ha presentado propuestas formales y planea enviar una delegación sin autoridad real” a las negociaciones.
También, insistió en que Ucrania no tiene interés en boicotear las conversaciones y que “una guerra ferroviaria al estilo de la Segunda Guerra Mundial” solo beneficia a la propaganda rusa, en cambio en Kiev, mantienen su disposición al diálogo, aunque no habló oficialmente sobre los derrumbes.
