El Ministerio de Relaciones Exteriores del Reino de Arabia Saudita y Marco Rubio anunciaron la realización de una llamada enfocada en seguridad y en poner fin a la escalada en la violencia que tiene lugar en los países de la zona del Medio Oriente. El motivo básico de esta llamada fue la coordinación de acciones para reafirmar la posición de Washington en contra de la ofensiva que había vulnerado el territorio saudí para hacer frente a la seguridad de la zona.
Condena a los ataques iraníes y defensa de la soberanía y seguridad
Durante el transcurso del mismo, los representantes de ambos países intercambiaban opiniones sobre cuáles serían las mejores formas para abordar estos gravísimos sucesos bélicos. La finalidad de este acuerdo bilateral es llevar a cabo un desarrollo que vaya directamente enfocado a salvaguardar la seguridad del Reino, y a garantizar la protección absoluta y la entera seguridad de todos sus nacionales y residentes.
Por parte del gobierno estadounidense, Marco Rubio condenó los ataques provenientes de Irán, asegurando que Riad contaba con el apoyo total de su país frente a cualquier tipo de agresiones. El secretario de Estado afirmó sin lugar a dudas el apoyo total de los Estados Unidos de América a Arabia Saudita para que esta lleve adelante la legítima defensa que requiera frente a cualquier cuestión que interfiera en la seguridad y la soberanía nacional.
Al mismo tiempo, y ante esto, la diplomacia saudí dejó claro institucionalmente su derecho pleno y no renunciable a acometer todas las medidas que considere necesarias para proteger su seguridad interna, salvaguardar la integridad de su territorio y disuadir todo tipo de agresiones externas. Riad también dejó bien claro su más fuerte condena a los ataques iraníes no solo dirigidos contra el mismo reino, también contra aquellos países que forman parte del Consejo de Cooperación del Golfo.
Peligro para infraestructuras de carácter civil y el caso de Sudán
El gobierno saudí ha denunciado el hecho de que unas hostilidades de este tipo constituyen una importante amenaza para la seguridad y la estabilidad de la región y del mundo. Esta amenaza asimétrica ha pasado a ser especialmente más importante y amenazante a raíz de la reciente acción intencionada y sistemática contra objetivos netamente civiles, aeropuertos comerciales e instalaciones petroleras indispensables para la propia rentabilidad económica y energética del país.
Según las informaciones aportadas por el comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino de Arabia Saudita, Su Alteza el príncipe Faisal ha sabido aprovechar dicha oportunidad diplomática para dejar claro que el Reino acoge con mucho gusto una medida adoptada recientemente por la administración de Washington. Específicamente, celebró la designación por parte de los Estados Unidos de la facción de los Hermanos Musulmanes en Sudán como una organización terrorista.
Tensión para el estrecho de Ormuz y el mercado energético
El escenario de conflicto se ha expandido peligrosamente desde los aires hacia las importantes rutas marítimas internacionales, activando las alarmas preventivas de las principales potencias económicas del planeta. Esta importante y rápida escalada tiene lugar en el contexto de recientes y confirmados informes difundidos por las autoridades estadounidenses que avisaban sobre el emplazamiento real de minas marinas por parte de las fuerzas navales de Irán.
Las agresivas tácticas de sabotaje y de bloqueo naval se concretan en la zona del estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento geográfico por donde se transporta una gran cantidad de crudo comercializado por el mundo. Minar esta ruta no solamente es una actividad de gran agresión e intimidatoridad hacia los estados sino que acentúa mucho más los peligros para el planeta entero poniendo en riesgo la seguridad de los barcos mercantes y el suministro de energía mundial.
