Un terremoto de magnitud 6.0 estremeció la madrugada del lunes el noreste de Afganistán, provocando una tragedia humanitaria, pero el epicentro se registró en una zona montañosa cerca de la frontera con Pakistán apenas pasada la medianoche, donde aldeas enteras quedaron devastadas y las labores de rescate enfrentan enormes dificultades por la geografía accidentada, además serían 250 las personas fallecidas.
El Impacto inmediato del sismo en Afganistán
El terremoto ocurrió pasada la medianoche, cerca de la ciudad de Jalalabad, y fue percibido incluso en áreas fronterizas con Pakistán. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) lo situó a una profundidad de 10 kilómetros, lo que amplificó su poder destructivo pero casas de barro y piedra colapsaron en cuestión de segundos, atrapando a familias enteras bajo los escombros.
Asimismo, las autoridades locales informaron que los hospitales de la provincia de Kunar y alrededores recibieron un flujo constante de heridos, la mayoría con fracturas y lesiones graves (esto también ocurrió en este país pero con otras consecuencias). El jefe de información provincial, Najibullah Hanif, confirmó a EFE, que cientos de personas fueron trasladadas de urgencia para recibir atención médica.
Fue en este punto que el régimen talibán confirmó las cifras iniciales: al menos 250 personas fallecieron y más de 500 resultaron heridas, además fue seguido de varias réplicas de más de 4,5 grados, aunque los números podrían aumentar con el paso de las horas a medida que lleguen reportes de aldeas remotas.
Zonas más afectadas y operaciones de rescate
De momento, los distritos de Nurgal, Sawkay, Watapur, Dara Pech y Chapi Dara figuran entre los más golpeados por el sismo pero hay que tener en claro que en esas localidades, gran parte de las viviendas se desplomaron y se registraron deslizamientos de tierra que complican aún más el acceso de los equipos de rescate.
El portavoz del Ministerio de Salud, Sharafat Zaman, explicó que la topografía montañosa retrasa el levantamiento de un balance preciso. “Estamos implementando una operación de rescate masiva y movilizado a cientos de personas para ayudar a quienes resulten damnificados”, declaró en un comunicado.
Bajo este aspecto, brigadas locales, junto con voluntarios, trabajan contra reloj para retirar escombros y localizar sobrevivientes. Sin embargo, la falta de infraestructura adecuada y la precariedad de las carreteras en esas zonas dificulta el traslado de maquinaria pesada y suministros básicos.
Se trata de un país vulnerable a los terremotos
Para ponernos en contexto, Afganistán se encuentra ubicado en una región donde se juntan las placas tectónicas de India y Eurasia, lo que lo convierte en un territorio altamente propenso a sismos. También, la cordillera del Hindu Kush, es conocida por generar movimientos de gran magnitud con consecuencias devastadoras.
Asimismo, el vocero talibán Zabihullah Mujahid afirmó a medios locales que las autoridades pondrán a disposición “todos los recursos” posibles para apoyar a la población, y que brigadas de provincias cercanas ya fueron enviadas hacia las zonas más golpeadas por el sismo.
Al otro lado de la frontera, para ser más precisos, en Pakistán, también se reportaron fuertes movimientos en ciudades como Islamabad, Lahore, Peshawar y Taxila, pero las autoridades de ese país aclararon que hasta el momento no se registraron víctimas ni daños, según información difundida por la cadena Geo TV.
Cabe recordar que en el año 2022, un terremoto de 5.9 en el sureste del país dejó alrededor de 1.000 víctimas fatales y miles de heridos, más recientemente, en 2023, otra serie de sismos en el oeste afgano (estas sanciones impone Estados Unidos) provocó más de mil muertes en donde el Gobierno talibán estimó que murieron al menos 4.000 personas pero desde la ONU dieron una cifra mucho más baja, de unas 1.500 víctimas mortales.
