En busca de reactivar su ciertos discursos, el presidente Donald Trump firmó una nueva proclamación que impedirá el ingreso a Estados Unidos de ciudadanos provenientes de doce naciones y también estableció controles adicionales para otros siete países.
Esta determinación entrará en vigor el 9 de junio, se presenta como una respuesta directa a lo que la administración considera fallas críticas en seguridad y verificación migratoria. A menos de cinco meses de iniciar su segundo mandato, Trump retoma la estrategia de utilizar la autoridad presidencial para limitar la admisión de extranjeros desde regiones consideradas de alto riesgo.
Hasta el momento, según fuentes oficiales, el detonante fue un reciente ataque terrorista en Boulder, Colorado, aunque la medida genera polémica a nivel internacional, la Casa Blanca sostiene que está amparada por precedentes legales y responde a una prioridad importante; proteger a la población estadounidense frente a amenazas extranjeras.
Los doce países que enfrentan un bloqueo total de ingreso
En esta nueva proclamación presidencial se establece una prohibición de entrada sin excepciones generales para ciudadanos de Afganistán, Birmania (Myanmar), Chad, República del Congo, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Haití, Irán, Libia, Somalía, Sudán y Yemen. Estos países fueron señalados por su incapacidad para garantizar controles adecuados de identidad y antecedentes penales.
Asimismo, en algunos de estos casos como Afganistán o Libia, la falta de un gobierno central funcional y el predominio de grupos armados dificultan la cooperación migratoria. Otros, como Irán o Eritrea, son señalados por negarse a aceptar la repatriación de nacionales expulsados por Estados Unidos.
Si los datos mostraban irregularidades también pesaron en la decisión, Chad presentó una tasa de 49,54% de permanencia irregular en visados de negocios o turismo, y del 55,64% en categorías académicas o profesionales.
Las tasas de estadía no autorizada también fueron determinantes
A estos doce países con ingreso prohibido, el gobierno republicano aplicará restricciones parciales a Burundi, Cuba, Laos, Sierra Leona, Togo, Turkmenistán y Venezuela. Sin embargo, sus ciudadanos no están vetados, enfrentarán límites más estrictos para acceder a determinados tipos de visados.
Tanto Cuba como Venezuela, el fundamento se relaciona con la clasificación de ambos como patrocinadores estatales del terrorismo y su negativa a colaborar en procesos de repatriación. Otros países, como Laos o Sierra Leona, fueron señalados por no compartir información adecuada para la verificación de identidad.
Por otro lado, Laos registró un 34,77% en visas B1/B2, y Sierra Leona un 35,83% en visas estudiantiles o de intercambio, lo que supera el umbral de preocupación del Departamento de Seguridad Nacional, siendo que las tasas de estadía no autorizada también fueron determinante.
Trump presenta argumentos legales y algunos precedentes invocados
Esta medida se sustenta legalmente en la sección 212(f) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, que permite al mandatario suspender el ingreso de extranjeros cuando se considere que su entrada puede ser perjudicial para los intereses del país.
Bajo este marco, en esta base legal ya fue validada por la Corte Suprema en 2018, en el fallo Trump v. Hawai. En ese sentido, desde Washington aseguró que la proclama cumple con los parámetros legales al definir criterios específicos, país por país, y no se basa en discriminación religiosa, como alegaron críticos en el pasado.
En palabras del presidente, la decisión busca «mantener fuera del país a personas que representan amenazas terroristas o criminales», entonces dentro del documento firmado el 20 de enero, la Orden Ejecutiva 14161, establece que las restricciones se revisarán continuamente. En esta oportunidad, esto podría abrir una puerta tanto a su relajación como a la inclusión de nuevas naciones según la evolución del contexto global. Sin embargo, los residentes legales permanentes y titulares de visados válidos no se verán afectados de inmediato.
