El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes un nuevo operativo militar en el Caribe contra una embarcación sospechosa de transportar drogas. El ataque, ejecutado por el Comando Sur, dejó tres muertos y se suma a una serie de acciones previas contra presuntos buques vinculados al narcotráfico internacional, como una maniobra de ocupación en la región.
Un nuevo operativo del Comando Sur organizado por Trump
En un mensaje publicado en redes sociales, Trump señaló que el ataque se dirigió contra una embarcación “afiliada a una Organización Terrorista Designada que realizaba narcotráfico en el área de responsabilidad del Comando Sur de Estados Unidos (USSOUTHCOM)”. El mandatario aseguró que la inteligencia militar confirmó que el buque transportaba drogas ilícitas en una ruta conocida por las autoridades estadounidenses.
De acuerdo con los datos oficiales, la operación terminó con la muerte de tres personas a bordo, quienes fueron calificados por Trump como “narcoterroristas” (el mandatario estadounidense toma esta medida con unas licencias de televisoras), pero fue el propio presidente quien indicó que “ningún miembro de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos resultó herido en este ataque”.
Además, difundió un video donde se observa una lancha de color azul impactada por un proyectil hasta quedar destruida. Con este anuncio, revelado directamente por el mandatario en su plataforma digital, se confirma que se trata del tercer ataque letal en lo que va del mes contra presuntas embarcaciones de contrabando de drogas, todos ellos ocurridos en aguas internacionales cercanas al Caribe sur.
Las reacciones que ocurrieron en Washington y Caracas
La Casa Blanca y el Pentágono no respondieron de inmediato a solicitudes de comentarios adicionales sobre la ubicación exacta del operativo. Sin embargo, Trump utilizó un tono enérgico al declarar: “¡¡¡DEJEN DE VENDER FENTANILO, NARCÓTICOS Y DROGAS ILEGALES EN ESTADOS UNIDOS Y DE COMETER VIOLENCIA Y TERRORISMO CONTRA ESTADOUNIDENSES!!!”.
En paralelo, el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, informó que las Fuerzas Armadas de su país realizaron maniobras militares en la isla de La Orchila, dentro de sus aguas jurisdiccionales. Según Caracas, estas acciones forman parte de una respuesta a la creciente presencia de buques y aeronaves estadounidenses en la región.
Por supuesto, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, acusó nuevamente a Washington de impulsar un “plan de cambio de régimen” mediante presiones militares y diplomáticas. Sin embargo, Trump negó haber ordenado gestiones con su gabinete para promover un reemplazo en el poder en Venezuela, aunque los conflictos entre países todavía se mantienen altos.
Antecedentes de los ataques en aguas internacionales
Según los reportes oficiales, en agosto se incrementó la presencia militar estadounidense en aguas internacionales, con el argumento de reforzar la seguridad frente al tráfico de drogas. Desde entonces, el Comando Sur ha destruido tres embarcaciones atribuidas al narcotráfico y ha causado la muerte de al menos 17 presuntos contrabandistas.
Pese a estas acciones, no se han dado a conocer datos concretos sobre las cantidades de drogas incautadas o recuperadas en los ataques, lo que ha generado cuestionamientos entre analistas regionales sobre la efectividad de la estrategia; también la Casa Blanca presentó estos operativos como logros en la política de seguridad nacional.
Por otro lado, el uso de la designación “organización terrorista” aplicada a redes de narcotráfico refleja un endurecimiento del discurso oficial, siendo que para la administración Trump, el tráfico de drogas constituye no solo un delito transnacional (estas son las maniobras militares venezolanas que se usan en isla caribeña), sino también una amenaza directa a la seguridad interna de Estados Unidos que, con tres embarcaciones destruidas y más de una decena de presuntos criminales abatidos en pocas semanas, reafirma su postura de presión militar.
