A bordo del Air Force One y a menos de dos horas de aterrizar en Anchorage, Donald Trump volvió a referirse al conflicto entre Rusia y Ucrania. El expresidente de Estados Unidos manifestó su deseo de que se alcance un alto el fuego de forma inmediata, asegurando que no estará conforme si no se logra en el día. Además, marcó que su postura no depende de Europa, aunque reconoció que esta participará en el proceso junto al presidente ucraniano, Volodímir Zelensky.
Trump pide un alto el fuego inmediato
Durante una conferencia de prensa en vuelo, Trump dejó claro que su prioridad es frenar la violencia en territorio ucraniano. Según sus palabras, la meta es “detener la matanza” y no prolongar un conflicto que, a su juicio, ya ha causado demasiadas víctimas.
Asimismo, el mandatario explicó que, aunque Estados Unidos participa en el suministro de armas, esto le está generando beneficios económicos al país a través de aportes de la OTAN (el camino hacia la cumbre entre estos dos mandatarios, te sorprenderá), pero en su intervención llegó afirmó: “No sé si será, pero no voy a estar feliz si no es hoy”.
Con esta frase, dejó en claro la urgencia que le asigna a las negociaciones y su deseo de alcanzar resultados tangibles en un corto plazo. Asimismo, el mandatario republicano recalcó que Europa no influye en sus decisiones: “Europa no me dice qué hacer, pero obviamente participarán en el proceso, al igual que Zelensky”.
Ciertas modificaciones en la agenda y llegada de Trump a Alaska
La Casa Blanca confirmó que el encuentro entre Donald Trump y Vladímir Putin no se realizará de manera privada sino que en lugar de un diálogo a puerta cerrada, ambos líderes estarán acompañados por sus principales asesores durante la reunión en Alaska, lo que le daría un enfoque más institucional.
Bajo este aspecto, en cuanto a los funcionarios, entre los presentes estarán el secretario de Estado, Marco Rubio, y el enviado especial Steve Witkoff, quienes acompañarán al mandatario estadounidense antes de un almuerzo programado con otros altos funcionarios.
Fue la propia portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, quien detalló esta modificación a la prensa mientras viajaban a bordo del Air Force One, dándole inicio a la jornada con la llegada a la base aérea de Elmendorf, en Alaska, a las 15:21 horas, pero el aterrizaje del mandatario estadounidense marcó el inicio de un día con expectativas diplomáticas.
Expectativas rusas antes de la cumbre con EE. UU y el aterrizaje de los mandatarios
En Moscú, las autoridades mantienen una postura prudente respecto a la cumbre en Alaska, por este motivo el embajador ruso en Estados Unidos, Alexander Darchiev, afirmó a la agencia estatal RIA Novosti que no se esperan avances inmediatos, sino un progreso “constante y gradual” en las conversaciones.
De igual manera, Darchiev explicó que el objetivo principal de Moscú es sostener un diálogo abierto que sirva para sentar las bases de futuros acuerdos, evitando generar expectativas poco realistas que puedan complicar el proceso.
«Los funcionarios rusos que acompañarán al presidente Vladimir Putin en las conversaciones con la delegación estadounidense serán el asesor de política exterior, Yuri Ushakov, y el ministro de Asuntos Exteriores, Sergei Lavrov», informó CNN citando al mandatario ruso.
En contexto, Trump permanecía a bordo del Air Force One, mientras Putin aterrizaba y saludando a los senadores de Alaska Lisa Murkowski y Dan Sullivan, así como al gobernador Mike Dunleavy (la mandataria que se le plantó a Trump), luego ambos mandatarios se saludaron a Base Conjunta Elmendorf-Richardson en Anchorage, Alaska. Esto podría marcar un precedente histórico para lo que respecta el desarrollo del conflicto entre Ucrania y Rusia.
