El día de hoy, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, amenazó este miércoles con severas consecuencias si el mandatario ruso, Vladímir Putin, no frena la guerra de Ucrania tras la cumbre que ambos tendrán este próximo viernes en Alaska. «Por ende, sí habrá consecuencias muy graves», respondió al ser consultado por la prensa durante un evento en el centro de Kennedy en Washington.
Trump y Putin se reunirán en una base militar en Anchorage tras varios meses en los que el republicano ha expresado su frustración por la negativa del Kremlin a detener los bombardeos en Ucrania y ha amenazado con imponer nuevas sanciones al país ruso que ya enfrenta fuertes restricciones impuestas por el occidente; por lo tanto, el republicano admitió que no puede convencer a Putin de que detenga los ataques con la población civil.
Se abre la puerta a una cumbre con Zelenski
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, también afirmó que, si la cumbre de Putin transcurre de manera positiva, se celebrará casi de inmediato una reunión trilateral que incluirá también al presidente ucraniano Volodimir Zelenski, quien ha insistido en que no puede estar excluido de las negociaciones de paz; por lo tanto, si la primera sale bien, tendrán una segunda reunión rápida.
Me gustaría hacerlos de inmediato. Tendremos una segunda reunión rápida entre el presidente Putin, el presidente Zelenski y yo, y también afirma el republicano que esa segunda reunión, de producirse, sería más importante que la primera, ya que permitiría abordar directamente los puntos más sensibles del conflicto con una mayor disposición al diálogo por parte de ambos líderes.
Así mismo, Trump calificó de muy buena la llamada que mantuvo este miércoles con Zelenski y con los líderes europeos previa a la cumbre con Putin. El mandatario se comprometió a volver a comunicarse con ellos después del encuentro del día viernes; no obstante, Putin no se reúne con un líder estadounidense desde la cumbre celebrada con Joe Biden en junio del año 2021 en Ginebra, Suiza.
Intercambio de territorio
El presidente estadounidense nunca ha atribuido la responsabilidad de la guerra a Rusia y el pasado lunes declaró estar molesto por la negativa de Kiev a aceptar lo que él llama un posible intercambio de territorio con el país ruso que ocupa el 20% de Ucrania. Según sus declaraciones, esa propuesta podría abrir la puerta a un alto el fuego inmediato y evitar más pérdidas humanas.
El republicano, propenso a hacer anuncios sancionistas que le permitan presentarse con un pacificador y un negociador hábil, tendrá que evitar caer en la trampa de Putin y ser visto como un títere del líder del Kremlin. Su desafío será equilibrar una retórica firme con gestos diplomáticos que no comprometan los intereses estratégicos de los Estados Unidos ni la confianza de sus aliados.
Zelenski estimó que el mero hecho de celebrar la reunión de Alaska, un estado ártico estadounidense vendido por los rusos en el siglo XIX, es ya una victoria para Putin. Según el presidente ucraniano, este encuentro saca a Putin de su aislamiento internacional, especialmente del mundo occidental, y representa una victoria personal para el líder ruso, ya que se reunirá en territorio estadounidense.
Peligro político
Putin no le ha ofrecido nada significativo a Trump, ya que lo está invitando a Alaska, comentó el analista político ruso Konstantin Kalachev; por ende, una reunión no es una concesión, responde el jefe de la diplomacia estadounidense Marco Rubio. No obstante, George Beebe, exdirector de análisis de Rusia en la CIA y ahora miembro del Quincy Institute, que apoya la moderación militar, opina que Trump podría comenzar a esbozar los contornos de un acuerdo para poner fin a la guerra.
