A través de un ataque aéreo, Estados Unidos, apuntó contra el puerto petrolero de Ras Issa, en la costa occidental del Yemen, dejó al menos 38 muertos y 102 heridos, según cifras actualizadas por el Ministerio de Salud hutíe este jueves, en una zona clave del mar Rojo.
La información fue confirmada por el canal Al Masirah, vocero de los rebeldes, además se supo que los reportes indican 17 fallecidos, pero con el paso de las horas se contabilizaron más víctimas incluidos cinco rescatistas que perdieron la vida mientras auxiliaban en el lugar del bombardeo.
Las imágenes son alarmantes porque son transmitidas por medios locales mostrando un incendio masivo y barcos envueltos en humo espeso, mientras los equipos de rescate trabajaban para contener las llamas y encontrar supervivientes.
Ras Issa es una de los tres terminales vitales para la economía yemení
Junto con Al Hudeidah y Salif, el Ras Issa no es simplemente un puerto, sino una de las tres terminales vitales para la economía yemení. En Naciones Unidas, por estas instalaciones entra el 70% de las importaciones y el 80% de la ayuda humanitaria que llega al país.
Desde el lado del Comando Central de EE.UU (Centcom) indicó mediante un comunicado que el objetivo del ataque fue desmantelar una fuerte clave de ingresos para los hutíes, acusándolos de beneficiarse de la venta ilegal de petróleo para financiar actividades terroristas.
Fue en este punto donde se reveló la verdadera razón del bombardeo: asfixiar financieramente a los rebeldes hutíes y cortar su capacidad logística y militar, en otro momento Trump vincula a Irán con los ataques de los hutíes en el Mar Rojo, especialmente tras sus ataques a embarcaciones en el mar Rojo.
El comunicado que emitieron los líderes hutíes
Los líderes hutíes emitieron un comunicado denunciando la ofensiva como “un crimen de guerra”, dando el argumentando que el puerto bombardeado es una instalación civil vital para la población yemení y que su destrucción representa una grave violación del derecho internacional.
Los rebeldes mencionaron que esta agresión busca castigar al pueblo yemení por su posición política en apoyo a Palestina en el conflicto entre Hamás e Israel. Además, añadieron que el puerto operó durante décadas como un eje logístico para abastecer de productos importantes al país.
Ante el uso no está limitado a intereses militares o de un grupo específico, esta acusación se produce en medio de una escalada de tensiones regionales, donde el respaldo iraní a los hutíes y la política estadounidense en Medio Oriente alimentan una confrontación cada vez más compleja.
La terminal petrolera que ya no le servía al pueblo yemení: la respuesta del gobierno
Teniendo en cuenta el espectro político, el Gobierno del Yemen reconoció internacionalmente responsabilizó de manera directa a los hutíes de haber militarizado el puerto de Ras Issa pero desde el gobierno hubo una queja especifica ante algunas acciones de los rebeldes que despertaron repudio.
El ministro de Información, Muamar al Eryani, acusó al grupo rebelde de transformar una instalación civil en un centro de contrabando de armas y combustible procedente de Irán (entérate el motivo por el que EE.UU firma memorándum con Ucrania). En este aspecto, Al Eryani defendió la ofensiva estadounidense como una acción necesaria para cortar el suministro logístico y económico.
Esto es lo que sostiene las acciones militares de los hutíes desde hace más de una década, añadió que la terminal petrolera ya no servía al pueblo yemení, sino que se había convertido en una plataforma de financiación para actividades armadas. Así, el gobierno aliado de Washington intenta justificar el ataque como parte de una estrategia para restablecer la seguridad marítima y la soberanía territorial en Yemen.
