A pesar del pacto de no agresión sobre instalaciones energéticas establecido entre Rusia y Ucrania, ambos países continúan los ataques con drones y misiles, dejando de lado la promesa de un acuerdo de paz al conflicto que estalló el 24 de febrero de 2022, cuando el presidente ruso ordenó a sus tropas a lanzar una invasión a gran escala contra su vecina, Ucrania. Desde entonces, el este de Europa se ha visto agitado por los ataques entre ambos países.
Acuerdo de no agresión para proteger instalaciones energéticas
El mes pasado Rusia y Ucrania habrían aceptado un acuerdo de no agresión para así controlar los ataques. Dicho acuerdo forma parte de las diplomáticas del actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para darle cierre al conflicto buscando que ambos países garantizaran una navegación segura y el alto a la actividad militar en el Mar Negro.
Sin embargo, la relación sigue estando caracterizada por el conflicto armado y la hostilidad activa. Si bien la existencia de un acuerdo formal sigue siendo incierta, este habría tenido lugar en Arabia Saudita y buscaría proteger de los ataques a las instalaciones energéticas de cada uno, aunque no está claro qué compromisos planteaba el pacto ni en qué términos.
En ese sentido, la Casa Blanca ha emitido un comunicado en el que expresa que ambos países han roto el acuerdo que los comprometía a tomar medidas para la prevención de ataques a infraestructuras energéticas. Aunque, por el lado del gobierno de Vlodomyr Zelensky, se alega que cesaron los ataques a instalaciones energéticas del territorio ruso el 18 de marzo por parte del ejército ucraniano.
Los constantes ataques continúan en el Mar Negro
Por parte de ambos países se reprocha que se ha violado este acuerdo en múltiples ocasiones. Además, Kiev le solicita a Washington un endurecimiento de las sanciones contra el gobierno ruso, tras este incumplir el alto al conflicto en el Mar Negro y a los daños a infraestructuras energéticas. Así mismo, en Ucrania se espera que Donald Trump sea capaz de aumentar la presión sobre Rusia.
La razón por la que se solicitan las represalias contra el gobierno del presidente Vladimir Putin son los ataques del día viernes contra la ciudad ucraniana de Kryvyi Rih con el uso de misil balístico, provocando daños en edificios residenciales de gran altura e incendios. Asimismo hubo otros ataques con drones y explosiones que sacudieron la capital ucraniana.
De la misma manera, el Ministro de Defensa de Rusia acusa a Ucrania de atacar seis instalaciones energéticas, entre ellas los territorios de Belgorod y Briansk. Los gobernadores rusos de las regiones de Mordovia y Samara denunciaron también los ataques por medio de drones ucranianos, afectando industrias y fábricas. Así, Ucrania reconoció que los ataques en la región de Samara habían sido ejecutados por el Servicio de Inteligencia de Ucrania (SBU).
Paz en Ucrania queda a la espera de nuevos acuerdos
Ucrania se pronunció el sábado en respuesta a las acusaciones de violar el acuerdo entre Washington, Moscú y Kiev de no atacar instalaciones energéticas, calificándolas de ser falsas y actos de desinformación con el fin de desviar la atención y justificar los crímenes de guerra que se llevan a cabo contra el país, entre los que cuentan los efectuados desde flotas navales durante las últimas horas.
Igualemente, en las últimas horas, Trump ha comunicado que deja a Rusia fuera de la lista de países afectados por la aplicación de aranceles, priorizando el hecho de mejorar las relaciones entre Ucrania y Rusia y de esta forma facilitar la negociación hacia la paz con el mandatario ruso. No obstante, la continuidad del conflicto por ambas partes, pone en riesgo los avances que se han obtenido con la mediación de EU.
