Una vez más, la relación entre China y Estados Unidos se volvió a tensar otra vez, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció la imposición de aranceles recíprocos a varios países, incluyendo una tarifa del 34% sobre los productos chinos. Esta decisión se suma a un gravamen previo del 20%, elevando el total al 54% sobre las importaciones provenientes del gigante asiático.
Si recopilamos información de los últimos años, las tensiones comerciales entre ambas potencias mantuvieron idas y vueltas en las negociaciones. Sin embargo, la nueva medida norteamericana, según el gobierno chino, representa una violación de las normas del comercio internacional y un ataque a sus derechos e intereses económicos.
El Ministerio de Comercio de China calificó la acción como un acto unilateral de intimidación y dejó claro que responderá con represalias.Ante esta situación, diferentes actores económicos han expresado su preocupación sobre el impacto que podría tener en la estabilidad de las cadenas de suministro globales.
El gobierno chino no tardó en reaccionar ante el anuncio de Trump
Tras dar a difundir un comunicado oficial, el Ministerio de Comercio indicó que tiene una oposición firme a los aranceles estadounidenses y dio a conocer contramedidas destinadas a proteger sus intereses. Entre ellas, se encuentra la aplicación de nuevos gravámenes del 10% y 15% a productos agropecuarios provenientes de Estados Unidos.
Pese a contar con las tarifas aduaneras, en el país asiático tomó medidas adicionales para presionar a Washington (los detalles de China que quiere invadir esta parte de México), además, incluyeron a varias empresas norteamericanas en su lista de entidades poco confiables y reforzaron los controles de exportación en sectores estratégicos, como los minerales clave.
Por el lado de China, remarcan que es importante que los países que se ven afectados con estas medidas arancelarias, rechazan el proteccionismo de Trump y luchen por un comercio más equitativo. Las medidas de Estados Unidos no solo afectan la relación bilateral, sino que también amenazan el crecimiento económico global.
Las repercusiones del conflicto no se limitan a China y Estados Unidos
Ante la decisión de Trump de imponer aranceles generando una inquietud en diversas economías del mundo. Sin embargo, la Unión Europea, Japón, Australia y varios países de América Latina manifestaron su preocupación por las consecuencias de estas medidas en el comercio internacional.
Al tener una volatilidad de los mercados fue evidente tras los anuncios de aranceles, las principales bolsas mundiales registraron caídas importantes, y en particular, el índice Dow Jones, el Nasdaq y el S&P 500 sufrieron fuertes bajas tras conocerse la decisión del gobierno estadounidense y frente a este escenario, economistas advierten sobre los riesgos de una guerra comercial prolongada.
Bajo este aspecto, la aplicación de aranceles de manera unilateral podría desencadenar una serie de represalias que dificultaron la recuperación económica post-pandemia. Asimismo, la inestabilidad en las cadenas de suministro podría generar un aumento en los precios de bienes y servicios a nivel global.
Posibles caminos para la resolución del conflicto entre los países
Pese a que existen posibles caminos para la resolución del conflicto, por tal motivo China le insiste al país presidido por Trump cancelar los aranceles y a buscar soluciones a través del diálogo, pese a que la postura del líder republicano se muestra firme con sus medidas comerciales para proteger los intereses de su economía.
Cabe destacar que el papel de organismos internacionales como la Organización Mundial del Comercio (OMC) será clave en este conflicto (China utiliza maniobras militares, entérate más). En este aspecto, varios países solicitaron la intervención de la OMC para mediar y evitar que las tensiones comerciales deriven en una crisis económica global.
Mientras tanto, las empresas y consumidores siguen a la expectativa de los efectos de estas medidas en los mercados. Estas respuestas remarcan la determinación de Pekín para no ceder ante las presiones comerciales de Washington.
