Ruanda ha anunciado el quiebre diplomático con Bélgica luego de que ambos países experimentaran una crisis debido a acusaciones mutuas sobre el conflicto armado llevado a cabo en la República Democrática del Congo (RDC). La medida, que se espera tenga efecto inmediato, busca la expulsión mutua de ambos representantes diplomáticos.
Es por ello que la medida fue anunciada el día de hoy por representantes del gobierno de Ruanda al asegurar que la posición de Bélgica ante el conflicto armado en la República Democrática del Congo sigue siendo la de un país que aún conserva ideas neocoloniales.
Las hostilidades hacia Ruanda
En el comunicado emitido hoy lunes, las autoridades del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional de Ruanda indican que, debido a los constantes impasses entre ambos países que han traído consigo (el incremento de las tensiones), el país ha tomado la decisión de finalizar toda relación diplomática con las autoridades gubernamentales de Bélgica y da un plazo no mayor de 48 horas para que los diplomáticos en territorio ugandés abandonen el país.
Los representantes del gobierno de Ruanda han anunciado que sus acciones llevadas a cabo el día de hoy no son un caso aislado, ya que las acciones tomadas por su gobierno buscan proteger los intereses de la nación, la soberanía y la paz de sus ciudadanos ante las acciones que Bélgica parece ir en contra de la paz y el respeto mutuo promovido por Ruanda.
Con esta nueva crisis que derivó en la ruptura de los canales de comunicación entre ambos países, se agravan aún más las tensiones entre ambos países, ya que históricamente Bélgica ha tenido mucha influencia en el país de Ruanda por su pasado colonialista, que en la actualidad aún sigue presente en la memoria histórica de muchos de sus ciudadanos.
Las acusaciones de Ruanda
Es importante tener presente que los representantes de gobierno de Ruanda han acusado a Bélgica de jugar un papel mucho más activo antes y durante el conflicto armado que se vive en la actualidad en la República Democrática del Congo (RDC), acusando a esta de tener un pasado histórico violento que a día de hoy está mucho más presente que nunca.
Es por ello que el pasado 18 de febrero Ruanda comenzó a tomar acciones en contra de Bélgica, suspendiendo con ello un programa de cooperación bilateral que sostenían ambas naciones. Los motivos de esta suspensión se debían a supuestas sospechas de saboteo por parte de Bélgica con el fin de que Ruanda no pudiera acceder a los programas destinados al desarrollo promovidos desde las instituciones multilaterales.
Otro de los puntos a considerar por parte de las autoridades de Ruanda y que ha contribuido a la crisis diplomática es que el país ha sido acusado en foros internacionales por parte de Bélgica de estar coludido con (los movimientos rebeldes del M23), los cuales tienen presencia militar en las provincias de Kivu del Norte, Goma y Kivu del Sur, Bukavu; esto con el fin de hacerse con el control de las zonas ricas en minerales como el oro y el coltán, en el cual el conflicto armado se ha cobrado la vida de 8 500 personas.
La respuesta de Bélgica
Ante las acusaciones emitidas por el gobierno de Ruanda en contra de Bélgica, sus representantes no tardaron en responder estas acusaciones. Es por ello que el Ministro de Exteriores de Bélgica, Maxime Prevot, indicó que la medida adoptada por el gobierno de Ruanda obedece a una medida desesperada y en gran parte desproporcionada por parte de sus representantes, quienes, al verse en completo desacuerdo, prefieren cortar los lazos diplomáticos para no entablar un diálogo sincero.
Otra de las medidas adoptadas por las autoridades de Bélgica fue responder con medidas recíprocas, llevando con ello a declarar a los diplomáticos de Ruanda personas no gratas dentro del país, lo que trajo consigo que los diplomáticos tuvieran un periodo límite para abandonar el país belga.
