El Papa Francisco falleció este lunes a los 88 años, luego de un largo periodo con problemas respiratorios que lo mantuvieron internado durante 38 días, protocolo del funeral ya está en marcha. Desde el Vaticano revelaron que su deceso marca que oficialmente da inicio a la “sede vacante”.
El cardenal camarlengo, Kevin Joseph Farrell, inició las primeras diligencias: la constatación oficial de la muerte en la residencia de la Casa Santa Marta. Además, se prepara el traslado del cuerpo y la organización de los rituales que preceden al funeral, de acuerdo con la normativa canónica vigente.
En el transcurso de la tarde se procederá al sellado del apartamento papal pese a que Francisco nunca ocupó el tradicional Palacio Apostólico, por decisión propia de vivir en Santa Marta, el protocolo exige sellar ambas residencias para proteger documentos y pertenencias personales del papa difunto.
La fecha que establece el Vaticano para el funeral del Papa Francisco
La legislación vaticana estableció la fecha de margen para el funeral: debe celebrarse entre el cuarto y el sexto día desde la muerte. Por ello, la ceremonia fúnebre debe tener lugar entre el viernes 25 y el domingo 27 de abril, pero la fecha exacta será determinada en la primera congregación general de cardenales, prevista para el martes.
Cabe mencionar que esta normativa se encuentra en el Ordo Exsequiarum Romani Pontifical y en la constitución apostólica Universi Dominici Gregis, promulgada por san Juan Pablo II en 1996. En este aspecto, ambos textos regulan con precisión el proceso posterior de la muerte de un papa, desde la ceremonia hasta la elección del sucesor.
En este momento, la urgencia no sólo es litúrgica sino que el funeral debe marcar el inicio del luto oficial de nueve días consecutivos, llamados novendiales, durante los cuales se celebran misas en honor al pontífice (Reacciones del mundo a la muerte de Francisco). Este periodo también permite a los cardenales desplazarse a Roma para el próximo cónclave.
Lo que Francisco pregonaba: más sencillez, menos tradición
A diferencia de sus predecesores, el Papa Francisco reformó en vida el protocolo de exequias papales. En 2024 aprobó una nueva edición del Ordo, buscando eliminar excesos y simbolismos que consideraba innecesarios.
Entre los cambios más importantes está la eliminación de los tres ataúdes tradicionales (ciprés, plomo y roble) el cuerpo será colocado en un féretro de madera con interior de zinc, ya desde la primera exposición pública, también desaparece el uso del catafalco, una plataforma elevada donde se exhibía el cuerpo del pontífice.
Otro cambio es que la verificación del fallecimiento se realiza en la capilla privada y no en el dormitorio, como era costumbre. Además, se eliminan traslados innecesarios y se acorta el proceso de exposición pública, buscando mayor sobriedad y recogimiento.
Los tres lugares que representan las exequias papales
En lo que respecta a las exequias papales se desarrollan en tres lugares: la residencia donde murió el papa, la basílica de San Pedro y el sitio del entierro. El féretro será velado en principio en la capilla de Santa Marta, y luego trasladado a San Pedro, donde se permitirá la veneración pública del cuerpo.
En el transcurso de esta exposición, el ataúd estará abierto, pero ya no se colocará el bastón papal, ni se dispondrá sobre un estrado elevado (Francisco, el lider que unía regiones). El entierro será en una de las cuatro basílicas papales que Francisco visitaba con frecuencia, rompiendo la tradición de ser sepultado en San Pedro.
Una vez completado el funeral y finalizado el periodo de los novendiales, los cardenales se reunirán en cónclave para elegir al nuevo papa. Este proceso debe comenzar entre 15 y 20 días después del fallecimiento, aunque puede adelantarse si hay consenso entre los cardenales.
