En un contexto de inseguridad y ambiente de violencia interna, Ecuador ha dado comienzo a las votaciones en la segunda vuelta de las presidenciales este domingo 13 de abril. Los candidatos Daniel Noboa, actual presidente en busca de la reelección, y Luisa González, representante de la izquierda correísta se enfrentan con propuestas para combatir esta grave situación que afecta a este país sudamericano.
De esta manera, el pasado viernes, Ecuador dió inicio a las votaciones de la segunda vuelta de elecciones presidenciales con la habilitación del voto anticipado domiciliario. Este programa permite que personas mayores de 50 años y personas con una discapacidad física igual o superior al 75 por ciento que se registraron previamente puedan ejercer su derecho al voto desde sus domicilios previo a la concurrencia de la población a los centros electorales.
La violencia que asedia al pueblo ecuatoriano
En los últimos años, Ecuador ha enfrentado un notable incremento en los índices de inseguridad, con un marcado repunte de los actos violentos y el accionar de grupos delictivos organizados en todo el territorio. Este inconveniente se ha convertido en una de las principales preocupaciones del país y un tema central en la reciente campaña electoral, que puede afectar la intención de los ecuatorianos durante las votaciones.
Ante la escalada de violencia, el gobierno del presidente Noboa ha recurrido a la militarización de las calles y las cárceles, decretando estados de emergencia para proteger las votaciones nacionales, permitiendo la movilización de las fuerzas armadas y la implementación de medidas especiales de seguridad, y declarando un conflicto armado interno contra los grupos de delincuencia organizada.
El país se ha convertido en un punto estratégico para el tránsito de drogas, especialmente cocaína proveniente de Colombia y Perú, hacia mercados internacionales. La presencia y la lucha por el territorio entre carteles internacionales, como el de Sinaloa y el Jalisco Nueva Generación (CJNG) y bandas locales vinculadas son un motor principal de la violencia. Las incautaciones de droga en Ecuador han aumentado drásticamente en los últimos años.
En ese sentido se conoce que en el territorio ecuatoriano actúan múltiples bandas criminales, las cuales varían en complejidad y extensión geográfica de sus actividades debido a la ineficacia del sistema judicial, la falta de recursos y la corrupción en diversas instituciones estatales que facilitan la impunidad y representan un gran obstáculo, permitiendo que el crimen organizado opere con relativa libertad.
Las acciones implementadas por el gobierno ecuatoriano en preparación de las votaciones para la elección del presidente del país
Para asegurar el proceso electoral convocado tras los cercanos resultados alcanzados el pasado 10 de febrero, las autoridades han establecido protocolos de protección, entre los cuales se encuentra el cierre momentáneo de los pasos fronterizos con Colombia y Perú, vigente desde el pasado viernes hasta el lunes 14 de abril, día posterior a las votaciones de la segunda vuelta electoral. También se mantiene un fuerte despliegue de las fuerzas de seguridad en todo el país.
Se ha declarado estado de excepción en varias zonas, incluyendo Guayas, Los Ríos, Manabí, Orellana, Santa Elena, El Oro, Sucumbíos, así como en la capital y en el cantón Camilo Ponce Enríquez. Esta medida, restringe ciertos derechos ciudadanos como la libre movilidad y la libertad de reunión en algunas zonas, e impone un toque de queda nocturno en cinco de las nueve localidades.
Entre otras previsiones tomadas en vista a la votaciones, los recintos electorales están bajo custodia militar y policial para proteger la infraestructura y el material de votación. Se han reforzado los protocolos de seguridad en los centros penitenciarios para impedir la organización de actividades ilícitas desde dentro. Así, se espera que la mayoría de los casi 14 millones de ecuatorianos asistan a las votaciones para elegir al nuevo presidente o presidenta de este país.
