Con el correr del tiempo el conflicto en Gaza alcanzó un nuevo nivel de tensión tras la reanudación de los ataques de Israel el 18 de marzo. En medio del creciente descontento, cientos de palestinos se manifestaron en la Ciudad de Gaza contra el gobierno de Hamás, el grupo islamita que controla la Franja desde 2007. Sin embargo, los manifestantes expresaron su rechazo con consignas como “No nos representan” y “Fuera Hamas”.
Cabe mencionar que estas protestas no se realizaron durante un día, ya que el 19 de marzo se registraron manifestaciones parecidas en Beit Lahia, al norte del enclave. En Israel, el primer ministro Benjamín Netanyahu celebró estas expresiones de descontento, remarcando que cada vez más habitantes de Gaza perciben a Hamás como una fuente de destrucción y sufrimiento.
Pese a lo que indica el líder israelí, estas manifestaciones demuestran la efectividad de su estrategia militar y política en la región. De igual manera, el gobierno de Israel tiene desafíos internos ya que las protestas dentro del país contra la reanudación de la ofensiva se vio en aumento, la reciente destitución del jefe del Shin Bet, la agencia de seguridad interior generó mayor presión a Netanyahu.
Este clima de tensión genera una amenaza de una mayor ocupación
Dentro de este clima de tensión, Netanyahu llamó la atención cuando advirtió que su nación tomará más territorios en Gaza si Hamas no accede a liberar a los rehenes que mantiene en cautiverio desde el inicio de la guerra. En este sentido, de los 251 rehenes secuestrados el 7 de octubre de 2023, todavía permanecen 58 en Gaza, de los cuales 34 habrían fallecido, según el ejército israelí.
Para ponernos en contexto, la presión sobre Hamás fue creciendo pese a la tregua que estuvo vigente hasta el 18 de marzo que permitió la liberación de 25 rehenes de Israel y la repatriación de los cuerpos de ocho cautivos, a cambio de la liberación de 1.800 palestinos. Sin embargo, las negociaciones que no llegaron a buen puerto llevaron a Israel a intensificar sus acciones militares y a considerar la anexión de más territorios dentro de Gaza.
Por otro lado, el ministro de Defensa del país que lo tiene como líder a Netanyahu, Israel Katz reforzó esta postura al advertir que las fuerzas israelíes llevarán a cabo operaciones con “máxima fuerza” en nuevas zonas (los detalles sobre que Israel liberó al director palestino). Sin embargo, el funcionario insistió en que si Hamás sigue negándose a liberar los rehenes, “perderá más territorio”, como estrategia militar con sanciones económicas.
Las consecuencias de la reanudación de la ofensiva en Hamás pese a advertencias
Desde 18 de marzo, al menos 830 palestinos perdieron la vida en Gaza, según el Ministerio de Salud y además, la ONU dio a conocer que en la última semana, aproximadamente 142 000 palestinos fueron desplazados debido a las operaciones militares israelíes, lo que agrava la crisis que enfrentan en la región. El ataque de Hamás contra Israel en octubre de 2023, dejó un saldo de 1.218 muertos que eran civiles según recopilaron en AFP.
Tras esto, Israel llevó a cabo una ofensiva aérea y terrestre que causó la muerte de más de 50 000 palestinos, informó el Ministerio de Salud de Gaza (Israel crea organismo para facilitar la migración). Al tener la amenaza de una ocupación territorial más extensa, Hamás advirtió que los rehenes en su poder podrían morir si Israel continúa con su ofensiva.
En un escrito, el grupo islamita señaló que está haciendo “todo lo posible” para mantener con vida a los cautivos, pero que los bombardeos constantes representan un peligro real para ellos. Las tensiones entre estas dos naciones no paran de crecer y desde Hamás, responden ante las amenazas, poniéndose en contra de la posibilidad de la extorsión por el incremento territorial en Gaza de Israel.
