Luego de la llegada de Donald Trump al poder, a la presidencia de los Estados Unidos el pasado 20 de enero, y desde entonces México recibió 19 663 personas deportadas. De esta cifra, solo 15 611 son ciudadanos mexicanos y solo 4.052 son extranjeros, según notificó en una conferencia de prensa la presidenta Claudia Sheinbaum.
Asimismo, en una de sus más recientes declaraciones, la mandataria mexicana insistió en que el domingo ingresaron al país 313 personas repatriadas, y esto se suma a la ola de deportaciones que afecta a los mexicanos. Sin embargo, pese a que la mayoría son oriundos de México, el grupo de extranjeros proviene en su mayoría de Honduras, Guatemala y El Salvador.
De igual manera, la mandataria no especificó si estos migrantes fueron trasladados a sus países de origen o si permanecerán en México bajo alguna condición migratoria especial. Además, en respuesta a la mano dura que surge desde las políticas migratorias del país norteamericano, desde el gobierno de Sheinbaum tomaron medidas estratégicas en sus fronteras para controlar el flujo de personas y evitar conflictos diplomáticos.
La estrategia del gobierno mexicano ante la crisis por deportaciones
Desde que comenzó la presidencia de Trump, una de las principales preocupaciones del gobierno mexicano ante la crisis de deportaciones es la reintegración de los connacionales que habrían sido enviados de vuelta. Bajo este aspecto, ante la iniciativa privada, junto al gobierno lanzaron el programa llamado “México te abraza”.
Cabe mencionar que con esta idea se busca que los mexicanos repatriados se sientan apoyados mediante oportunidades laborales, programas sociales y asistencia para su traslado dentro del país (Sheinbaum quiere mejorar la industria de México). Según los datos del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), en el último mes se abrieron 50 000 vacantes laborales para estos ciudadanos.
Por otro lado, para saber y tener en cuenta este plan de ayuda, los deportados pueden acceder a la ‘Tarjeta Paisano Bienestar’, la cual hace que la ayuda económica sea de 2.000 pesos (sería algo así como 98 dólares). Al tomar estas medidas, las entidades gubernamentales buscan facilitar la reinserción de los repatriados y reducir el malestar por las deportaciones masivas.
Los acuerdos de Estados Unidos para un mayor control en la frontera con México
Tras la presión ejercida por la nueva administración estadounidense, desde el país que preside Sheinbaum intensificaron los operativos de control migratorio. En lo que respecta a la frontera con Estados Unidos, el gobierno desplegó a 10 000 elementos de la Guardia Nacional con el fin de frenar el tráfico ilegal de personas y combatir actividades delictivas relacionadas con el cruce irregular.
Lo mencionado anteriormente forma parte de un acuerdo en conjunto con el presidente republicano estadounidense, ya que se busca evitar la imposición de aranceles a productores mexicanos, un pacto que vence este martes. Sin embargo, en la frontera sur del país se reforzaron operativos para frenar el paso de migrantes indocumentados.
Pese a las estrictas medidas que se tomaron, la líder mexicana dio por hecho que el número de encuentros de migrantes sin documentación en la frontera estadounidense alcanzó uno de sus niveles más bajos en lo que respecta a la historia reciente. Según indican cifras oficiales, el pasado 17 de febrero se registraron solo 367 encuentros con migrantes en situación irregular.
Tensiones diplomáticas ante el creciente número de deportaciones
El gobierno norteamericano viene endureciendo sus políticas en lo que respecta a la migración y por ello lanzó algunas declaraciones a través de su cuenta de Truth Social. Allí, el republicano sugirió que su país debería centrarse en la supuesta entrada de bandas que comenten distintos tipos de delitos, como el tráfico de drogas, violadores inmigrantes y personas de sanatorios psiquiátricos, antes de preocuparse por Rusia.
Al declarar esto, el mandatario estadounidense despertó la polémica, ya que, fue criticado por su acercamiento al presidente ruso, Vladímir Putin, y por su cambio de postura respecto al conflicto en Ucrania. Además, su gobierno insiste en imponer aranceles a productos europeos y ante esto también cuestionan la política de defensa de la OTAN.
El endurecimiento de la retórica migratoria y las medidas restrictivas de EE.UU colocaron a México en una situación delicada (Estados Unidos decidió lanzar una advertencia). Mientras el país trabaja en la reinserción de sus ciudadanos deportados, el futuro de las relaciones bilaterales sigue siendo incierto.
