Hoy, lunes 26 de mayo, se reportó en un incendio en la principal refinería petrolera de ecuador, ubicada en esmeraldas. La propagación del incendio a los depósitos de fuel oil desencadenó explosiones que liberaron densas nubes de humo oscuro al aire, alarmando a los residentes cercanos. En ta sentido, con el fin de proteger la seguridad de todos los trabajadores y evaluar los daños en las instalaciones, la petrolera ha informado la suspensíó de todas sus actividades por tiempo indefinido. También señalaron que de momento no hay víctimas fatales debido al accidente y el fuego ya ha sido controlado.
La causa del incidente y el rápido apoyo a la refinería
Las instalaciones de la refinería ya se encontraban en una compleja situación, por cuanto se viene recuperando del cese temporal realizado en abril tras el sismo que afectó su infraestructura en abril de este mismo año. Aunque el origen de la explosión aún se desconoce, tanto Petroecuador como el gobierno han iniciado las labores para investigar las causas del incidente.
El incendio que se generó en un tanque de almacenamiento de fuel oil, causó una explosión cuyo ruido y humaredas negras alarmaron a los residentes de la ciudad esmeraldas. El incendio fue contenido gracias al trabajo del personal de seguridad de Petroecuador y el cuerpo de bomberos de esmeraldas. Un trabajador relató cómo todos empezaron a correr después del ruido del primer estruendo, para luego ser evacuados.
Como parte de las medidas preventivas para evitar pérdidas humanas, las fuerzas de seguridad, tanto militares como policías, hicieron un perímetro para asegurar la evacuación segura de empleados y residentes cercanos. Entre los civiles movilizados, se encuentran estudiantes de cuatro centros de educación de la zona. Siendo este otro evento por el que Petroecuador deberá revisar y responsabilizarse por daños a terceros.
Un incidente lamentable, pero desafortunadamente no es el único
Recuperada en 2019 debido a una intervención técnica, la suspensión indefinida de producción en esta refinería, podría generar un impacto devastador en la economía nacional ecuatoriana debido a la gran cantidad de crudo que se estaba manejando en las instalaciones, alrededor de 110 mil barriles de petróleo por día, lo que representa casi una cuarta parte de la producción diaria nacional de 475 mil barriles.
Si la refinería no puede operar a su capacidad normal, la producción y venta de derivados del petróleo se verán reducidas, afectando los ingresos de Petroecuador y las arcas del gobierno ecuatoriano. Una disrupción prolongada en el suministro de petróleo y sus derivados podría acarrear una subida en los precios de exportación, disminuyendo su competitividad y disponibilidad de mercados.
En marzo de este año, el gobierno ecuatoriano ya había declarado el estado de emergencia en Quinindé, localidad de la misma provincia de Esmeraldas, a raíz de un derrame de 25,000 barriles de crudo, lo que evidencia que el proceso de restauración debe llevarse siguiendo las medidas de seguridad más estrictas posibles para evitar futuros incidentes, siendo la seguridad el principal factor que se debe tomar en cuenta.
El hecho que se hayan producido incidentes de índole muy parecida, como derrames y explosiones en períodos tan cortos de tiempo, con un cierre temporal por daños debido a un sismo, indica claramente que las condiciones en la refinería distaban de ser las adecuadas lo que afecta no solo al gobierno, dueños y residentes, sino también al medio ambiente.
Tanto los derrames de petróleo como las explosiones en refinerías son eventos con graves consecuencias para el medio ambiente. Los derrames causan una contaminación extensa y persistente, afectando directamente a la biodiversidad y los ecosistemas. Las explosiones generan contaminación atmosférica y pueden desencadenar otros problemas como incendios y derrames secundarios, contaminando el agua y los suelos.
