El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán ha optado por suspender temporalmente la aplicación de las sanciones más estrictas de la ley sobre «Apoyo a las familias mediante la promoción de la cultura de la castidad y el hiyab». Esta normativa apunta a las mujeres que no usan velo. Sin embargo, esta medida no elimina la obligatoriedad del hiyab ni anula la ley de forma definitiva, sino que solo implica una revisión de su implementación.
Propuesta ha pasado por varios niveles de aprobación hasta su suspensión por el Consejo
La normativa, obtuvo la aprobación del Parlamento en septiembre de 2023, meses después de que iniciaran las protestas del movimiento ‘Mujer, Vida, Libertad’. Poco más de un año después, fue ratificada por el Consejo de Guardianes, organismo encargado de avalar toda legislación parlamentaria y asegurar su conformidad con la Constitución y la ley islámica.
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional incluye a los líderes de las tres ramas del gobierno, los ministros clave (Exteriores, Interior, Información), los jefes militares (Fuerzas Armadas y Guardia Revolucionaria) y dos delegados del líder supremo, Alí Jamenei. Las responsabilidades del Consejo incluyen definir políticas de defensa y seguridad nacional y coordinar actividades políticas, de inteligencia, sociales, culturales y económicas relacionadas con ellas.
La disputa clave radica en quienes desean preservar la ideología revolucionaria y quienes buscan adaptarla a lo moderno
Esta decisión refleja las tensiones internas en el poder iraní. Los ultraconservadores presionan por endurecer las medidas, mientras que el presidente Pezeshkian, en su cargo desde julio de 2024, ha expresado dudas sobre la ley, argumentando que al intentar solucionar algo, podríamos estropear otras cosas y abogando por conversaciones para encontrar una solución que evite el descontento social.
Pezeshkian, en campaña, abogó por eliminar la Policía de la Moral y un enfoque más abierto al código de vestimenta. También criticó la represión de las protestas por la muerte de Amini, detenida por llevar mal el velo. El exvicepresidente Zarif ya había señalado que detener esta ley sería positivo. La postura del nuevo gobierno contrasta fuertemente con la de Ebrahim Raisi, predecesor de Pezeshkian, fallecido en mayo de 2024.
Ebrahim Raisi, el ultraconservador que murió en mayo de 2024 en un accidente de helicóptero, minimizó la muerte de Amini en 2023 como un incidente. Él acusó a Occidente de guerra híbrida mientras el país vivía masivas protestas por el control del velo y la represión. Raisi alegó que Irán investigó la muerte de Amini, pero las protestas llevaron a condenas y ejecuciones, incluso por ataques a la seguridad.
Esta ley solo provocará una fuerte oposición de las mujeres, tanto en Irán como en el extranjero
La polémica ley, fácilmente aprobada, ampliaba restricciones e imponía multas y castigos a mujeres sin hiyab en público o en redes. El artículo 638 del Código Penal iraní ya sanciona con cárcel y multas a mujeres sin hiyab en público, y con latigazos a quienes violen tabúes religiosos. El proyecto elevaba penas hasta 15 años de cárcel, aumentaba multas y permitía pena de muerte por corrupción en la tierra.
Las penas incluyen restricciones de viaje, educación y empleo para condenadas. Expertos de la ONU alertaron en diciembre de 2024 que la ley buscaba imponer una cultura de castidad, violando claramente los Derechos Humanos. Amnistía Internacional, a través de Dina el Tahawi, denunció que las autoridades buscan reforzar la represión contra mujeres y niñas, volviendo su vida diaria más intolerable.
Nahid Naqshbandi de HRW criticó que, en vez de reformas, el gobierno de Irán intenta silenciar a las mujeres con leyes más represivas. Esta ley solo alimentará una fiera resistencia entre las mujeres, tanto dentro como fuera de Irán, algo que el estamento político y religioso parece haber considerado al aparcarla temporalmente debido a otros frentes diplomáticos y de seguridad abiertos para Teherán en Oriente Próximo.
