Para el año 2030 se prevé que la carrera de la tecnología logre uno de los mayores avances que se haya visto hasta ahora, lo que podría suponer el mejor año para este nicho. Sin embargo, también podría llegar a ser el peor año para muchos, pues hasta un 40% de la humanidad podría verse afectada con este acontecimiento y a continuación te contamos el porqué.
Lo mejor y lo peor que se estima para el 2030
Actualmente, somos testigos de cómo la inteligencia artificial se ha convertido en el epicentro de todas las tecnologías. Demostrándonos que su presencia no es algo de paso, sino que ha llegado para quedarse.
Por su parte, en la pasada conferencia de desarrolladores de Google, el cofundador Sergey Brin, en compañía del CEO de Google DeepMind, Demis Hassabis, intervinieron para hablar sobre todo lo que se espera de la inteligencia artificial en los próximos años.
Donde se estima que para antes del 2030, la AGI llegue a nuestra cotidianidad, incluso es probable que existan diferentes AGI compitiendo en el mundo. Sin embargo, muchos expertos aseguran que con su llegada posiblemente el 40% de la población perderá sus empleos.
Para los desarrolladores, la humanidad solo está a uno o dos pasos tecnológicos de llegar a ese futuro lleno de incertidumbre. Evidenciándose que la IA está avanzando a pasos agigantados y, posiblemente, en menos de lo que creemos, la AGI estará en nuestra puerta.
Pero, ¿Qué es la AGI?
La AGI es nada más y nada menos que un tipo de inteligencia artificial mucho más avanzado, que será capaz de aprender y entender cualquier actividad intelectual humana. Es decir, contará con la habilidad de planificar, razonar y hasta llegar a entender las emociones, según sea el diseño que tenga estructurado.
Asimismo, se tiene previsto que las aplicaciones de AGI imiten la conciencia humana y las habilidades cognitivas fácilmente. Pero una de las limitantes hasta el momento es que los desarrolladores no han podido crear redes neuronales que puedan simular la conciencia artificial en un laboratorio.
La llegada de AGI supone un avance sin retorno, pues el lograr que una máquina, que además de hacer las actividades para lo que se programa, también aprenda a mejorarse a sí misma y a desarrollar capacidades impredecibles, supone un gran reto en el que los desarrolladores están trabajando.
Por otra parte, para la llegada de AGI será necesario que se efectúen avances tecnológicos, con una regulación óptima. Así como también será necesario contar con consideraciones éticas. Sin duda, este avance supone un gran salto para la humanidad, muy similar al proyecto que revelamos en este artículo.
La gloria de pocos es el temor de muchos
En la actualidad, se puede evidenciar cómo la IA se ha convertido en el nicho con mayor cantidad de inversionistas. Pues su capacidad para resolver tareas rápidamente y de generar cantidades de contenido en solo segundos la hace atractiva y necesaria para las grandes empresas.
Sin embargo, la IA también se ha convertido en la principal amenaza para millones de trabajadores en todo el mundo. Pues la mayoría tiene incertidumbre con respecto a si sus trabajos lograrán sobrevivir frente al impacto de estas máquinas.
A lo que Sam Altman, CEO de ChatGPT, asegura que AGI podría ser capaz de asumir entre el 30% y el 40% de los trabajos que existen en la actualidad. Pues con la llegada de ChatGPT se evidenciaron los empleos en riesgo.
Como, por ejemplo, la atención al cliente, que fue suplantada por chatbots operativos 24 horas del día, los 7 días de la semana y con un rendimiento extraordinario. De igual forma, Altam advierte que otros oficios probablemente desaparecerán, aunque también podrían surgir nuevas profesiones.
En definitiva, el avance tecnológico tan veloz que se está evidenciando en la actualidad supone un cambio mundial en un pronto futuro. Pues innovaciones como AGI están a la vuelta de la esquina, con el fin de beneficiar a la humanidad, así como lo hace el experimento que desvelamos en este artículo. Sin embargo, se teme que estas máquinas dejen sin empleo a millones de personas.
