El Mundial de fútbol 2026 ya empieza a sentirse con fuerza dentro de los tres países sedes. Tras el inicio histórico en México, este viernes fue la oportunidad para Canadá y Estados Unidos, que cerraron la trilogía de ceremonias de apertura de la FIFA con eventos del altísimo nivel y pluralidad cultural.
Orgullo, diversidad y un empate agridulce en Canadá
La tarde comenzó en el Estadio Toronto, donde Canadá hizo su apasionada presentación ante el mundo. La ceremonia comenzó con un sentido homenaje a los pueblos indígenas a cargo de William Prince, continuó con las voces de Alessia Cara y Jessie Reyez, y tuvo su broche de oro con la presencia musical del siempre elegante Michael Bublé en el centro del campo. Alanis Morissette puso su voz para cantar el himno de la casa, mientras los asistentes dejaban volar las banderas rojas y blancas de la selección canadiense.
Ya en la parte del partido, Canadá salvó un empate a uno frente a Bosnia y Herzegovina que le sirve para mantenerse en el elevado Grupo B. Los europeos se pusieron en ventaja a los 20 minutos cuando un cabezazo de Jovo Lukic después del lanzamiento de un córner, les dio la ventaja. La selección de Jesse Marsch reaccionó en la segunda parte, y el esfuerzo se vio recompensado a los 78 minutos, cuando Cyle Larin firmó el gol del empate.
Ritmo, color y un mensaje de unidad en Los Ángeles
El evento de inauguraciones terminó en el SoFi Stadium. Este espectáculo de siete minutos, rápido, con ritmo y efectos visuales, se encargó de proclamar que EE. UU. es «una nación forjada por la libertad y la unidad».
El evento musical tuvo figuras como Tyla, que se subió al escenario junto al rapero Future. Y acabó con la energía de Lisa, Anitta y Rema, que hicieron vibrar el estadio con «Goals».
