Una joven ballena minke de 18 pies apareció en Cape Cod Bay arrastrando cuerdas y boyas.
Unos pescadores la vieron y dieron aviso, pero cuando el equipo especializado salió a buscarla al día siguiente, ya no estaba.
Pasaron horas recorriendo la zona sin encontrarla.
Y volver a localizar una ballena minke enredada que sigue nadando libremente no es nada sencillo.
Pero dos días después del primer avistamiento llegó una nueva señal.
¿Dónde había aparecido la ballena?
Cómo comenzó la búsqueda de la ballena minke en Cape Cod Bay
Todo empezó la tarde del domingo 6 de septiembre en la bahía de Cape Cod.
Unos pescadores recreativos que estaban por la zona vieron una ballena minke de unos 18 pies con cuerdas y boyas de aparejos de pesca alrededor del cuerpo.
La cuerda estaba atrapada en su boca y daba varias vueltas alrededor del animal.
Los pescadores avisaron del avistamiento y, al día siguiente, el equipo de Respuesta ante Enredos de Animales Marinos (MAER) salió a buscarla frente a Provincetown y Truro.
Pero la tarea era verdaderamente difícil.
La ballena seguía nadando libremente y podía desplazarse una gran distancia antes de que consiguieran volver a verla.
El equipo pasó horas recorriendo la zona.
Ese día no lograron encontrarla.
La búsqueda terminó sin saber dónde estaba ni si volverían a tener otra oportunidad de ayudarla.
Hasta que, al día siguiente, llegó un aviso desde el aire.
Dónde apareció después de recorrer más de 40 millas
El martes 8 de septiembre, un equipo aéreo del Northeast Fisheries Science Center encontró a la ballena frente a Nauset Inlet.
Había recorrido más de 40 millas desde el lugar donde la habían visto por primera vez.
El avión permaneció sobre la zona mientras llegaba el equipo de rescate del Centro de Estudios Costeros.

Cuando los especialistas pudieron acercarse, evaluaron la gravedad del enredo.
La cuerda seguía atrapada en la boca, daba varias vueltas alrededor del cuerpo y llevaba varias boyas. Los especialistas consideraron que el aparejo probablemente le impedía alimentarse con normalidad.
Para actuar sin poner en peligro ni al cetáceo ni a los miembros del equipo, los rescatistas siguieron un procedimiento cuidadoso.
Primero lanzaron un gancho sobre las cuerdas para establecer una línea de control en caso de que la ballena se sumergiera.
Después comenzó el corte.
Utilizaron un cuchillo curvo colocado en el extremo de una pértiga larga y fueron retirando de manera selectiva las cuerdas que rodeaban al animal.
Poco a poco consiguieron liberar gran parte de su cuerpo.
Pero cuando llegaron a la aleta izquierda encontraron un problema.
Había una parte de la cuerda que no podían retirar como las demás.
Por qué dejaron una parte de la cuerda en la ballena
La cuerda estaba profundamente incrustada en una herida de la aleta izquierda.
Los especialistas tenían que decidir si intentar sacarla o dejarla allí.
Finalmente eligieron lo segundo.
Retirar esa parte podía provocar un sangrado excesivo, por lo que cortaron y quitaron la mayor cantidad posible del aparejo, pero dejaron ese tramo dentro de la herida.
Puede parecer extraño que un rescate termine con una parte de la cuerda todavía en el animal, pero en ese momento intentar retirarla podía hacer más daño que dejarla.
Después de la intervención, la ballena volvió a mostrar un comportamiento normal de natación
Eso dio algo de optimismo al equipo.
Sin embargo, los especialistas fueron cautos.
Las heridas provocadas por el enredo eran importantes y el aparejo probablemente había dificultado su alimentación durante algún tiempo. Por eso, aunque consiguieron quitarle la mayor parte de las cuerdas y boyas, su pronóstico seguía siendo desfavorable.
La ballena había sido vista el domingo, desapareció durante la primera búsqueda y dos días después apareció a más de 40 millas del punto inicial.
Los rescatistas lograron liberarla de casi todo lo que arrastraba.
Lo que no pudieron hacer fue asegurar qué ocurriría después.
La última vez que la vieron, había vuelto a nadar normalmente, pero todavía quedaba una parte de la cuerda dentro de su herida y una recuperación que nadie podía garantizar.
Puedes revisar el estudio científico sobre el impacto del material pesquero en: Knowlton, A. R., Robbins, J., Landry, S., McKenna, H. A., Kraus, S. D., & Werner, T. B. (2016). Effects of fishing rope strength on the severity of large whale entanglements. Conservation Biology, 30(2), 318–328. https://doi.org/10.1111/cobi.12590
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