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Energía

Quedan menos de 100 ballenas de Rice y aunque las embarcaciones petroleras amenazan su supervivencia, la enorme industria energética del Golfo de México fue eximida de cumplir restricciones creadas para protegerlas

Por Skarlett Soto · 17 septiembre, 2026 · 8:55 p. m. · 4 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
Quedan menos de 100 ballenas de Rice y aunque las embarcaciones petroleras amenazan su supervivencia, la enorme industria energética del Golfo de México fue eximida de cumplir restricciones creadas para protegerlas
Imagen generada con inteligencia artificial
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Quedan menos de 100 ballenas de Rice.

Y todas viven en el mismo lugar: el golfo de México.

El problema es que allí también se concentra una enorme actividad petrolera y gasífera.

Los barcos van y vienen constantemente y, para una ballena que pasa bastante tiempo cerca de la superficie, cruzarse con uno puede ser peligroso.

Pero las embarcaciones son solo una parte del problema.

Entonces, ¿qué ocurre cuando proteger a una especie tan escasa empieza a chocar con los intereses energéticos de EE. UU.?

Por qué la ballena de Rice está tan cerca de desaparecer

La ballena de Rice (Balaenoptera ricei) está entre las ballenas más amenazadas del mundo.

Y basta con mirar los números para entender la preocupación.

Una de las estimaciones más citadas habla de unos 51 ejemplares, aunque calcular una población tan pequeña no es sencillo y existe bastante incertidumbre.

Por eso se utiliza una cifra más prudente: probablemente quedan menos de 100.

Siguen siendo muy pocas.

Sobre todo porque todas dependen del mismo lugar.

La ballena de Rice solo es conocida como residente del golfo de México, donde comparte espacio con barcos y una enorme industria petrolera y gasífera.

Las colisiones con embarcaciones son una de sus amenazas.

Estos animales pasan bastante tiempo cerca de la superficie, incluso durante la noche, y eso hace más difícil que los barcos puedan detectarlos a tiempo.

También está el ruido.

El sonido generado por las embarcaciones y algunas actividades de exploración energética puede interferir con su comunicación, orientación y búsqueda de alimento.

A eso se suma el riesgo de derrames de petróleo y otros contaminantes.

Con tan pocos ejemplares, no hay demasiado margen.

Y la discusión sobre cómo protegerlos terminó llegando hasta Washington.

Una disputa que terminó llegando hasta Washington

La Ley de Especies en Peligro existe precisamente para proteger animales que están en situaciones como esta.

Pero incluso esta ley tiene excepciones.

ballenas
De acuerdo a la información oficial recopilada por la NOAA Fisheries, de la ballena de Rice o rorcual de Rice (Balaenoptera ricei) quedan menos de 100 individuos en total, con una estimación científica oficial que sitúa la población real en aproximadamente 51 ejemplares.

Hay un comité federal que puede concederlas en circunstancias extraordinarias.

Se llama Comité de Especies en Peligro y está formado por altos funcionarios del Gobierno.

Aunque tiene un apodo bastante más llamativo.

Desde hace décadas se lo conoce informalmente como el «God Squad» o «Escuadrón de Dios».

Y no suele intervenir.

Desde que fue creado en 1978, solo había concedido dos exenciones.

Esta vez, la discusión tenía que ver con las operaciones de petróleo y gas del golfo de México.

El secretario de Defensa argumentó que algunas restricciones podían afectar el suministro de energía necesario para la economía y las fuerzas armadas.

Había además una diferencia importante con los casos anteriores.

Esta vez apareció un argumento nuevo: la «seguridad nacional».

El 31 de marzo de 2026, el comité se reunió para decidir.

Ninguno de sus miembros votó en contra.

Entonces llegó una decisión que nunca se había tomado por este motivo

La industria del petróleo y el gas consiguió la exención.

Fue una decisión unánime y apenas la tercera de este tipo desde que existe el comité.

Pero había algo que nunca había ocurrido antes.

Era la primera vez que una exención se concedía con un argumento de seguridad nacional.

Eso no quiere decir que las empresas puedan ignorar todas las normas ambientales a partir de ahora.

La medida alcanza determinados requisitos de la Ley de Especies en Peligro y no elimina automáticamente otras obligaciones ambientales federales.

Aun así, la decisión terminó rápidamente en los tribunales

Organizaciones como el Center for Biological Diversity buscan que la medida sea anulada y cuestionan la justificación utilizada por el Gobierno.

El caso todavía se está debatiendo y permanece bajo revisión en el Departamento del Interior de EE. UU.

Así que todavía falta saber qué ocurrirá.

También sería exagerado decir que esta decisión condena automáticamente a la ballena de Rice a desaparecer.

Lo que sí sabemos es que quedan menos de 100.

Y cuando toda una especie depende de una población tan pequeña, perder unos pocos animales ya puede hacer una diferencia enorme.

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Skarlett Redactora
Skarlett es ingeniera ambiental y redactora con experiencia en investigación y escritura creativa. Se especializa en abordar problemáticas ambientales actuales y en analizar las tecnologías sostenibles que buscan reducir su impacto. Comprometida con el medio ambiente, destaca por ofrecer contenidos claros y objetivos que invitan a la reflexión y fomentan el desarrollo sostenible.

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