El incendio en un depósito de chatarra de Cairo Lane, en Opa-locka, provocó la emergencia en toda la región de Miami-Dade durante más de trece horas. Las autoridades ya lo catalogaron como el mayor siniestro registrado en la localidad en la historia reciente. Por su parte, el Departamento de Bomberos de Miami-Dade desplegó más de 80 unidades para ayudar a contener el fuego, que se propagó con inusitada velocidad por los vientos que azotaban el área en el momento del incendio.
Detalles del inicio del incendio
El lunes 25 de mayo, a horas de la tarde, se desató un incendio en la zona de Opa-locka y escaló rápidamente, con tanta velocidad que los bomberos lo declararon emergencia de seis alarmas, el nivel más alto de respuesta. Debido a las condiciones meteorológicas y los materiales inflamables que se encontraban en el depósito de chatarra, las explosiones acompañaron el fuego que se expandía con gran velocidad. Dentro del mismo predio, se dificultó el ingreso de los bomberos.
«Nos encontramos con un gran depósito de chatarra en llamas, con fuertes vientos de una tormenta que ya estaba empujando el fuego hacia el oeste, hacia un negocio aledaño», declaró Rey Jadallah del Departamento de Bomberos de Miami-Dade.
Los resultados del incendio
A través de un comunicado oficial, el Departamento de Bomberos de Miami-Dade actualizó el estado del incendio que sacudió a Opa-locka, que deja un saldo de dos depósitos de chatarra afectados, una empresa de transporte y tres pequeños negocios locales. Además, confirmaron que ninguna vivienda de la zona sufrió daños estructurales, pero alertaron que el humo tóxico puede ser perjudicial para la salud.
En total, 125 personas fueron evacuadas preventivamente de edificios de apartamentos cercanos al foco del siniestro. Como portavoz del Departamento de Bomberos de Miami-Dade, Erika Benitez declaró que las personas, durante las primeras horas del martes, pudieron regresar a sus hogares una vez estabilizada la situación. Sin heridos ni víctimas, el humo pudo fue visible desde Miami Lakes, Miramar y Miami Gardens.
Junto a esto, el Departamento de Bomberos emitió un comunicado oficial dirigido a los residentes de Opa-locka, Miami Lakes y Miami Gardens con recomendaciones de permanecer dentro del hogar, cerrar puertas y ventanas, configurar el aire acondicionado en modo recirculación y evitar actividades al aire libre. Se hizo especial énfasis en proteger a personas mayores, niños, embarazadas y quienes padecen asma u otras enfermedades cardíacas o respiratorias.
Según versiones de los vecinos, luego de 13 horas de fuego, el incendio fue contenido en las primeras horas de este martes 26 de mayo. Los equipos continuaron apagando puntos calientes entre los escombros o la chatarra. Se estima que el daño causado por el incendio rondaría US$1 millón por las pérdidas de los negocios aledaños. Por el momento, la causa del fuego es desconocida y el proceso de investigación podría demorar varios días por la complejidad del lugar y la cantidad de material afectado.
Las tareas de los bomberos
Según el propio Departamento de Bomberos de Miami-Dade, por la magnitud del incendio y el elevado consumo de agua que demandó, los equipos implementaron sistemas adicionales de abastecimiento mediante camiones cisterna y el aprovechamiento de los canales cercanos al foco del incendio, el depósito de chatarra. Este es el método utilizado en incendios industriales de larga duración donde la red de hidrantes convencionales no alcanza a cubrir la totalidad de la demanda.
Un incendio de esta magnitud es inusual en Miami-Dade y requirió la convocatoria simultánea de recursos de múltiples estaciones. En total, 80 unidades estuvieron presentes hasta controlar la situación. Como primera prueba, vehículos, neumáticos, aceites, metales y plásticos provocaron la ampliación del fuego.
