En uno de los vuelos espaciales más dramáticos y de alto riesgo hasta la fecha, SpaceX ha logrado lo que parecía imposible hasta el momento: reutilizar un cohete, atrapándolo luego de su lanzamiento por unos gigantes brazos mecánicos. Esto es una hazaña histórica que jamás se pensó posible, pero hoy somos testigos del cambio que se avecina.
Un cohete reutilizado atrapado por brazos gigantes, la hazaña de la ingeniería moderna
El vuelo de prueba Starship de SpaceX, logró una primicia mundial: se utilizaron los brazos tipo palillo, conocidos como“Mechazilla”, de la torre de lanzamiento para atrapar el cohete de la primera etapa que regresa después de un vuelo de prueba. Esta maniobra revolucionaria es un hito clave en el esfuerzo de SpaceX por lograr una rápida reutilización de los cohetes.
El cohete Starship de casi 400 pies, que está diseñado para ser reutilizable, se lanzó desde el sitio de lanzamiento Starbase de la compañía cerca de Boca Chica Village en el sur de Texas.
Al momento que, el cohete Super Heavy de 71 metros de altura se desprendió y cayó de nuevo hacia la Tierra, los 33 motores Raptor del cohete hicieron su trabajo para frenar el regreso al lugar de lanzamiento. El cohete cayó lentamente en los brazos metálicos de la torre y se enganchó en el primer intento del novedoso método de captura.
Así fue el vuelo espacial del histórico cohete reciclado: un cambio para la humanidad
Starship dio una vuelta alrededor del planeta y reingresó a la atmósfera sobre el Océano Índico como estaba planeado, soportando temperaturas cercanas a los 3.000 grados mientras descendía hasta un amerizaje controlado y en el objetivo. Después de más de una hora en el espacio, Starship descendió para un aterrizaje suave.
La nave espacial atravesó el calor del reingreso en buenas condiciones, protegida por placas de protección térmica mejoradas y aletas de dirección reforzadas que funcionaron según fuera necesario. Pero la impresionante captura, fue claramente el momento más destacado del quinto vuelo de prueba del cohete gigante.
Starship mide 397 pies (121 metros) de alto con ambos escenarios combinados, aproximadamente 90 pies más alto que la Estatua de la Libertad. Su cohete Super Heavy, de 233 pies de altura, produce 16,7 millones de libras (74,3 Meganewtons) de empuje, aproximadamente el doble de potente que los cohetes Saturno V utilizados durante las misiones Apolo. Con estas características fue todo un reto lograr un aterrizaje perfecto.
«Se tuvieron que cumplir miles de criterios distintos de vehículos y plataformas antes del intento de captura, y gracias al trabajo incansable de los ingenieros de SpaceX, tuvimos éxito en nuestro primer intento», dijo SpaceX en un comunicado.
Hazaña mágica que marca la historia y el objetivo multiplanetario de SpaceX
El hecho de enganchar el cohete Super Heavy de 23 pisos de altura en descenso con los brazos mechazilla representó un hito sin precedentes en el esfuerzo de SpaceX por desarrollar cohetes totalmente reutilizables y rápidamente relanzables.
La empresa SpaceX, fundada apenas en 2002, superó rápidamente a los gigantes de la industria aeroespacial y ahora es el líder mundial en lanzamientos orbitales, además de proporcionar la única nave espacial estadounidense certificada actualmente para transportar astronautas.
Su visión fundadora de hacer de la humanidad una especie multiplanetaria, ha llevado a la empresa a realizar pruebas y exitosos hitos históricos.
En los próximos años, se espera que el cohete y la nave espacial de casi 400 pies de altura lleven una tripulación de astronautas al polo sur de la Luna como parte del programa Artemisa de la NASA. Por tanto, la reutilización rápida es un elemento clave del programa, dada la cantidad de naves Super Heavy-Starships que se necesitarán para un solo alunizaje.
