En los últimos años, la concentración de los gases de efecto invernadero en la atmósfera aumentó de manera alarmante, teniendo un serio impacto en el cambio climático. Según el Servicio de Cambio Climático de Copernicus, estas cifras alcanzaron sus valores anuales más altos en el registro satelital durante el 2025 y todo indica que la tendencia continúa en alza, un dato que preocupa a la comunidad científica.
Los gases de efecto invernadero y su impacto climático
Los gases de efecto invernadero (GEI) son el principal factor del cambio climático y eso se debe a la forma en la que actúan: al estar presentes en la atmósfera, atrapan el calor cerca de la superficie terrestre. Es por eso que, a medida que aumentan las concentraciones, también aumenta la temperatura cercana a la superficie. Todo esto deriva principalmente de las actividades humanas y tiene impactos significativos en el medio ambiente.
La combustión de los combustibles fósiles para la producción de energía, el uso de fertilizantes para la agricultura, la deforestación, la ganadería y la descomposición de materia orgánica en vertederos son algunas de las acciones humanas que más GEI producen. De todos estos gases, las emisiones de dióxido de carbono (CO2), el metano (CH) y el óxido nitroso (N2O) son los que más preocupan, ya que tienen un mayor impacto sobre el clima.
Actualmente, uno de los sectores que más emiten este tipo de gases es el energético. Según un reciente informe de la plataforma Climate Watch, del World Resources Institute (WRI), esta área es una de las principales causantes de la crisis climática del mundo, ya que produce alrededor del 76% a nivel global de las emisiones de GEI por actividades como la electricidad y la calefacción, que aportan el 33,6% en total del porcentaje final.
Actividades con más emisiones de GEI
Dentro del sector energético, como ya dijimos, la calefacción y la electricidad son unas de las actividades con más emisiones de GEI, acompañada por el transporte, el cual produce el 14,3% de los gases contaminantes. A esta lista también podemos sumar a la industria manufacturera y la construcción, cuyo porcentaje es del 12,2%, mientras que los edificios residenciales generan el 6,3%.
A través de este informe, el WRI pretende entender las causas fundamentales de la crisis climática que actualmente azota a nuestro planeta. Con estos datos, la comunidad científica y autoridades internacionales podrían crear estrategias que permitan mitigar las consecuencias de estas emisiones y frenar el avance del calentamiento global. No obstante, reconocen que es un trabajo que necesita tiempo.
Copernicus y un informe con datos alarmantes
El Servicio Climático de Copernicus presentó un informe con datos reveladores sobre el aumento de las concentraciones de los gases de efecto invernadero durante 2025. Según las estimaciones, las concentraciones atmosféricas promedio globales de dióxido de carbono y metano aumentaron durante el año pasado y alcanzaron el promedio anual más alto registrado por los satélites.
Desde el 2025, la concentración promedio global de CO2 ha experimentado un aumento anual promedio de 2,6 ppm, que representa la mayor presencia de gas en los últimos 800 000 años. Se trata de un dato alarmante que refleja el avance imparable de las emisiones y de los efectos significativos que tienen sobre el medio ambiente, que parece mantener la misma tendencia durante los primeros meses de este año.
Para acceder a estos datos, el Servicio Climático midió la concentración mediante satélites que toman datos sobre la radiación solar reflejada por la superficie terrestre y la atmósfera inferior, y que, en su recorrido a través de la atmósfera, es absorbida por el gas. De esta manera, los expertos adquieren una cantidad promedio de gas en una columna de aire vertical sobre una ubicación específica.
