La Fundación Nacional de la Ciencia (NSF) de EE. UU. promovió nuevos hallazgos que prometen optimizar la actividad agrícola. Mediante la «agricultura de precisión», el organismo ofrece a los trabajadores del sector una alternativa para diseñar estrategias adaptadas, gracias a un avanzado sistema de recolección de datos que permite detectar las necesidades reales de sus cultivos y los métodos de acción más eficaces para cubrirlas.
¿Qué es la agricultura de precisión?
La variación de las condiciones ambientales, suscitada por fenómenos como el cambio climático y la deforestación, se vio reflejada en los desafíos cada vez más diversos que afrontan los entornos rurales alrededor del mundo, y que destacan la urgencia de contar con herramientas que permitan ajustar los protocolos de cuidado y tratamiento de los cultivos, de acuerdo a factores locales.
Los métodos agrícolas tradicionales fueron sobrepasados por las circunstancias que obligan a tomar acciones concretas para prevenir sequías e inundaciones, como también el surgimiento de plagas y otros males que amenazan la capacidad productiva y la seguridad alimentaria. Por este motivo, la NSF desplegó un plan a largo plazo para desarrollar un sistema de vigilancia y protección de las cosechas.
En los años 80, la agencia gubernamental apostó por las primeras investigaciones sobre la agricultura de precisión, definida como una estrategia que integra innovaciones tecnológicas para el diseño de medidas orientadas a «asegurar que los cultivos reciban exactamente lo que necesitan para una salud y productividad óptimas».
De esta manera, sensores, satélites y otros dispositivos fueron considerados elementos útiles para la recolección de información sobre «el estado de los cultivos, necesidades hídricas, enfermedades y plagas» que, una vez procesada por algoritmos especializados, permite a los agricultores «adaptar sus decisiones a las condiciones específicas de sus campos».
Este sistema significó un antes y un después para el trabajo rural en territorio estadounidense, al brindar acceso a datos en tiempo real que permiten optimizar la gestión de recursos, obteniendo mayores rendimientos con un menor gasto de insumos. Asimismo, facilita la intervención temprana de los suelos en riesgo de enfermedad y déficit nutricional, además de prevenir el uso desmedido de pesticidas, hoy señalado como un factor influyente en el deterioro de la salud humana.
Investigaciones actuales
El compromiso de la NSF con el proyecto data de fines del siglo XX, cuando respaldó las exploraciones pioneras del Centro Nacional de Información y Análisis Geográficos que dieron lugar a la creación de los sistemas de integración geográfica. Lejos de debilitarse, el interés de la fundación se mantiene firme en un contexto marcado por la aparición de la inteligencia artificial y los avances en robótica y computación.
«Décadas de investigación financiadas por la NSF ayudaron a crear herramientas como drones, cámaras avanzadas y software que pueden identificar plagas y enfermedades, vigilar cultivos a gran escala, respaldar operaciones de campo autónomas y mejorar la toma de decisiones en condiciones de incertidumbre», puntualizaron desde la organización.
En la actualidad, los planes se concentran en la aplicación de IA y robótica para dar asistencia en operaciones complejas o que requieren mayor mano de obra, como la monitorización de los cultivos, la cosecha, la planificación del riego y la detección de enfermedades. Otro punto de interés es el desarrollo de instrumentos que predigan con mayor precisión perturbaciones climáticas espaciales y corrijan errores de GPS en tiempo real, tras los fallos masivos de los sistemas de ubicación ante las tormentas geomagnéticas de 2024.
La novedosa alternativa de riego del USDA
En esta misma línea, el Departamento de Agricultura (USDA) invirtió en el proyecto del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) que dio lugar a la creación de un pulverizador inteligente que, recogiendo datos actuales del estado de los cultivos, determina la cantidad adecuada de pesticidas a utilizar para prevenir el impacto ambiental de su aplicación excesiva.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



