Como parte de la celebración de la 60 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, el papa León XIV hizo un llamado a la comunidad internacional a asumir las responsabilidades de cooperación y educación para así sostener las voces y figuras humanas, cuyas posiciones y formas de sustento se ven amenazadas ante los avances en tecnologías vinculadas a la inteligencia artificial.
El papa, cauteloso ante la inteligencia artificial
Los agigantados y acelerados avances en tecnologías relacionadas con la inteligencia artificial siguen siendo analizados y observados con creciente preocupación, debido a las posibles y futuras consecuencias que podría atraer, no solamente en materia económica y comercial, sino también en el ámbito humano y social.
En este sentido, una de las voces que cada vez suena con mayor fuerza al señalar esta preocupación es la del papa León XIV, quien advirtió en la jornada del sábado sobre los peligros que conlleva utilizar la tecnología de inteligencia artificial como un «oráculo», lo que podría generar serios problemas en las capacidades de cognición y conocimiento humanas, así como una degradación o banalización del debate público.
Su mensaje de esta mañana formó parte de las actividades y eventos programados en el marco de la 60 Jornada Mundial de Comunicaciones Sociales, que se está celebrando en este momento en la Ciudad del Vaticano. Durante su intervención, el obispo de Roma volvió a señalar la importancia de que la comunidad internacional actúe como «guía» de esta nueva revolución digital y establezca parámetros regulatorios enfocados en la ética, la transparencia y la protección de las personas y su forma de ganarse la vida.
Las palabras de León XIV
En su discurso, el apoderado del Palacio Apostólico consolidó el lema «preservar las voces y los rostros humanos» como elementos de transparencia en los medios digitales cada vez más opacados por la presencia de herramientas de inteligencia artificial instaladas en la digitalidad como un nuevo actor. «El rostro y la voz son rasgos únicos y distintivos de cada persona», aseguró León XIV para luego exhortar a la responsabilidad, cooperación y educación para abordar y afrontar los riesgos y desafíos que plantea el uso indiscriminado de la IA.
«El reto no es tecnológico, sino antropológico. Proteger los rostros y las voces significa, en última instancia, protegernos a nosotros mismos», explicó el líder de la Iglesia Católica, a lo que sumó una petición a «no renunciar al pensamiento propio» porque «la IA puede proporcionar apoyo y asistencia en la gestión de tareas comunicativas, eludir el esfuerzo de nuestro propio pensamiento, contentándonos con una compilación estadística artificial», pero al utilizarla se «corre el riesgo, a largo plazo, de erosionar nuestras capacidades cognitivas, emocionales y comunicativas».
Siguiendo estos lineamientos, el papa León XIV propuso «una posible alianza» sostenida en tres pilares fundamentales: la responsabilidad, la cooperación y la educación.
Las relaciones sociales en riesgo
El Sumo Pontífice hizo especial énfasis en lo peligroso que puede ser la «simulación de las relaciones y de la realidad» dentro del universo digital, puesto que «la tecnología que explota nuestra necesidad de relación no solo puede tener consecuencias dolorosas para el destino de las personas, sino que también puede dañar el tejido social, cultural y político de las sociedades».
«Esto ocurre cuando sustituimos las relaciones con los demás por relaciones con IA entrenadas para catalogar nuestro alrededor en un mundo de espejos, donde todo está hecho “a nuestra imagen y semejanza”. De este modo nos privamos de la posibilidad de encontrar al otro, que siempre es diferente a nosotros y con el que podemos y debemos aprender a relacionarnos. Sin la aceptación de la alteridad no puede haber ni relación ni amistad», explicó León XIV.
