Hay un proyecto del que no se habla mucho, pero está cambiando a nuestro planeta.
Y lo hace de una manera jamás vista. De hecho, nunca se había intentado absorber la atmósfera terrestre a una escala de esta magnitud. Mucho menos para enterrarla debajo del océano. Sin embargo, la situación crítica que atraviesa el planeta y las consecuencias de no haber tomado medidas antes, forzaron este tipo de iniciativas.
¿Por qué absorben parte de la atmósfera? ¿Qué está ocurriendo bajo los océanos?
El proyecto que podría dibujar un nuevo futuro para todos
La humanidad se unió para luchar contra el cambio climático y el colapso de los ecosistemas.
Mientras se suman esfuerzos para aumentar el reciclaje, diferentes instituciones abandonan los combustibles fósiles y adoptan energías renovables, y muchos países mejoran sus políticas; algo increíble ocurre en el océano, en aguas ultraprofundas.
¿Qué está sucediendo exactamente?
Que, gracias a un nuevo sistema, se está separando el CO2 del gas natural en las plataformas pretroleras. Después, se reinyecta de forma inmediata en las profundidades del yacimiento.
Esta nueva metodología inicia en las plataformas marinas, donde el gas natural extraído junto con el petróleo pasa por un proceso de separación.
Como el CO2 supone una gran fracción del volumen total, se necesari aislarlo.
No solo se trata de una solución ambiental, sino de un procedimiento que también incrementa la eficiencia de la producción.
Océano y atmósfera «unidos» para lograr algo que, de otra manera, hubiera sido imposible.
El océano «encierra» mucho más que agua y energía
En pleno océano Atlántico, ya está en funcionamiento un proyecto que entierra más de 14 millones de toneladas de CO2 al año.
Este número supera ampliamente los valores de CO2 emitidos por algunos países anualmente.
Muchos ni siquiera lo saben, pero esta tecnología avanzada ya está aplicándose a escala industrial en yacimientos petrolíferos marinos en Sudamérica. Y las cifras que arroja son extraordinarias, sorprendentes y llamativas.
Desde 2008, se han enterrado docenas de millones de toneladas de dióxido de carbono. Evitando que terminasen envenenando a un planeta que está llegando a su límite.
Proceso que utiliza el océano para «limpiar» la atmósfera
Con todos estos datos sobre la mesa, puede acuñarse que ya funciona el mayor proyecto de captura y almacenamiento de carbono (CCUS) del mundo, al menos hasta el momento.
La técnica descrita recibe el nombre de EOR (Recuperación Mejorada de Petróleo).
¿Qué hace? Usa el propio CO2 como agente boyante para extraer una mayor cantidad de petróleo de yacimientos maduros. No libera CO2 a la atmósfera.
En su lugar, comprime y reinyecta el gas directamente en yacimientos subterráneos, a más de cinco mil metros de profundidad, donde permanece atrapado en rocas porosas con sellos geológicos de origen natural.
Las aguas ultraprofundas de la costa brasileña son el «escenario de acción» de este proyecto de grandes proporciones.
Datos que muestran hasta dónde es capaz de llegar esta tecnología
La Agencia Petrobas ha comunicado que Petrobas fue capaz de reinyectar 14.2 millones de toneladas de CO2 en los embalses de presal de la cuenca de Santos en 2024, sobrepasando el volumen de 13 millones de CO2 reinyectados de 2023.
Renata Baruzzi, directora de Ingeniería, Tecnología e Innovación de Petrobras, dijo vía comunicado que «la estrategia, que asocia el CCUS con la Recuperación Mejorada de Petróleo (EOR), fue crucial para que Petrobras permitiera la producción de petróleo con menores emisiones por barril producido (la media mundial es un 70% superior a la media actual de presal)».
22 FPSOs (plataformas que producen y almacenan petróleo), que trabajan en la presal de la cuenca de Santos, se encuentran equipados con sistemas para capturar y reinyectar CO2.
«Con la entrada en funcionamiento de nuevas unidades de producción, la perspectiva es alcanzar la meta, en volumen acumulado, de 80 millones de toneladas de CO2 reinyectadas para finales de 2025», expresó Maurício Tolmasquim, Director de Transición Energética y Sostenibilidad de la empresa, por la misma vía.
Es un proyecto sobre el océano que no ocupa tantos titulares como otros. Sin embargo, tiene una gran trascendencia para proteger la atmósfera terrestre, aunque no elimina por completo la contaminación por petróleo. Otra iniciativa que merece la atención de la comunidad científica es la que se está llevando a cabo en Islandia, donde se convierte el CO2 en roca.
