¿Qué pasa si el Popocatépetl entra en erupción? Este volcán activo ha sido objeto de interés desde hace mucho tiempo debido a sus periódicas emisiones de gases y caída de ceniza. Ocupado anteriormente por otros volcanes, la duda queda al aire sobre el futuro de este volcán si entra en erupción.
¿Qué sucedería si un día el Popocatépetl entra en erupción?
Desde su despertar en 1994, cuando inició erupciones constantes, el comportamiento explosivo del volcán con efectos severos sobre la población ha sido raro, ocurriendo la última gran erupción hace aproximadamente 1300 años.
El volcán, conocido cariñosamente como “Don Goyo”, no solo forma parte del imponente paisaje del Valle de México, sino también de la historia y la identidad cultural del país. De hecho, México lanzará el nanosatélite Gxiba-1 para investigar el Popocatépetl.
Sin embargo, la majestuosidad de “Don Goyo” oculta un pasado explosivo. Investigaciones de la UNAM y el Cenapred han revelado que el terreno donde hoy se ubica el Popocatépetl estuvo ocupado anteriormente por otros tres volcanes: Nexpayantla, Ventorrillo y El Fraile.
Todos ellos fueron destruidos por erupciones masivas que ocurrieron hace miles de años, dejando paso al cono del volcán que hoy conocemos. Lo que nos hace cuestionar si la historia se repetiría con el Popocatépetl, y tras una erupción pueda desaparecer.
Este es el peligro al que se enfrenta México con el Popocatépetl
Despertó el 21 de diciembre de 1994, tras 70 años de inactividad significativa, y desde entonces, su actividad ha sido constante. La montaña emite fumarolas, terremotos, y en ocasiones expulsa material incandescente, lo que lo convierte en uno de los volcanes más activos de México y uno de los más monitoreados a nivel mundial.
Su cercanía a comunidades densamente pobladas, tanto en Puebla como en el Estado de México, lo posiciona como uno de los más peligrosos del mundo.
La zona de peligro del Popocatépetl se extiende entre 10 y 20 km del cráter. La localidad más cercana al cráter es precisamente Amecameca, situada a tan solo 12 km. El volcán se encuentra a unos 72 km al sureste de la Ciudad de México y se estima que aproximadamente 25 millones de personas viven en un radio de 96 km alrededor del volcán compuesto.
Una gran erupción podría cortar el tráfico aéreo o sofocar a Ciudad de México con nubes de ceniza asfixiante. Alrededor de la cumbre del Popocatépetl se encuentran 6 cámaras, un dispositivo de imagen termográfica y 12 estaciones de monitoreo sismológico, que operan las 24 horas del día y reportan información a un centro de comando equipado en la Ciudad de México.
Científicos de un equipo multidisciplinario se turnan para atender el centro de mando las 24 horas del día. Poder advertir de una inminente nube de cenizas es fundamental para que las personas de las comunidades cercanas puedan tomar precauciones.
¿Podría la lava volcánica llegar a CDMX en caso de una gran erupción?
El volcán Popocatépetl no representa una alarma para la CDMX. Expertos de la Sociedad Geológica Mexicana señalan que por el momento es poco probable que se produzca una erupción de gran escala capaz de llegar a la Ciudad de México con lava o magma.
En la actualidad, la actividad del Popocatépetl consiste principalmente en erupciones menores. A pesar de la incertidumbre que rodea su actividad inicial hace 30 años, los estudios en curso han indicado una probabilidad decreciente de una explosión importante.
Actualmente, es el volcán más monitoreado del mundo con el Semáforo de Alerta Volcánica que permanece en amarillo fase 2, lo que indica actividad moderada. Este nivel no implica un riesgo inmediato de erupción violenta, pero las autoridades mantienen una vigilancia constante para evaluar cambios en el comportamiento del volcán.
Aunque el futuro de “Don Goyo” es incierto, su monitoreo constante por la UNAM y el Cenapred representa un esfuerzo clave para proteger tanto a la población como al patrimonio natural de México.
