La sequía en México es un fenómeno que ha estado presente durante varios años, pero que se ha intensificado de manera preocupante en 2024. Actualmente, más del 79% del territorio nacional se encuentra afectado por algún grado de sequía, lo que la convierte en la peor crisis hídrica de los últimos tres años.
La falta de lluvias nos afecta de inmediato, sin embargo, su presencia no significa que nos recuperaremos de la sequía, que es un fenómeno natural cíclico que se presenta tanto en regiones secas como húmedas, destacó Saúl Arciniega Esparza, investigador de la Facultad de Ingeniería de la UNAM.
México ha experimentado históricamente sequías desde 1984; las peores sequías de los últimos 14 años ocurrieron en 2011 y 2012 y duraron dos años. Luego, en 2016 y 2017, prevalecieron períodos secos, aunque no tan severos, lo que sugiere que las precipitaciones promedio en esos días fueron inferiores a las esperadas.
Después de asistir a un seminario sobre recursos naturales “Cuando vuelve a llover, ¿se acaba la sequía? Análisis de la propagación de sequías con sensores remotos y modelos numéricos”, dijo:
La respuesta al interrogante de este encuentro es no, aunque depende de cuántotiempo llueva. Habría que esperar muchos años para que cayera una cantidad significativa de lluvias, y las temperaturas y la evapotranspiración no cambiarían significativamente.
Ricardo Monguez López, del Instituto de Geofísica, que se encontraba entre los asistentes, señaló que analizar estas anomalías climáticas es importante por las consecuencias económicas y antropogénicas. Aunque los eventos hidrometeorológicos causan los mayores daños físicos e impactos en las personas, la sequía es el segundo evento más dañino financieramente, aunque no el más dañino para las poblaciones.
Recuerda que entre 2000 y 2015 se registraron 145 sequías, que causaron casi 21 mil millones de pesos en daños, por ello es importante analizarlas y comprenderlas utilizando tecnología y modelos numéricos para cuantificar y determinar el nivel de degradación que causan.
Según Arciniega Esparza, se trata de fenómenos naturales temporales, recurrentes y forman parte normal del clima en todas las regiones del mundo. Ya sean húmedas o secas, se clasifican en diferentes intensidades, siendo las sequías exepcionales las más severas.
Diferentes tipos sequías:
- meteorológica, por falta de lluvias, es decir, asociada al clima principalmente;
- agrícola, cuando hay un déficit de humedad en el subsuelo, lo que perjudica principalmente a los agricultores;
- hidrológica, que implica la reducción de cuerpos de agua y de almacenamiento en acuíferos;
- socioeconómica, es aquella que representa impactos ambientales, sociales y económicos.
«Cuando se presentan consecuencias permanentes en el ecosistema, que generan un sitio cada vez más seco y con menos precipitación, debería considerarse aridez porque es una condición que conlleva procesos que no se pueden detener tan fácilmente«, destacó Arciniega Esparza.
“Si es un proceso temporal provocado por la actividad humana, podemos definirlo como escasez de agua. Un ejemplo podría ser la mala gestión del agua en las represas, sin embargo, si este proceso no se puede revertir fácilmente, nos encontraremos en el camino de la desertificación”, afirmó Arciniega Esparza.
Misiones satelitales como GRACE (Gravity Recovery and Climate Experiment -Experimento climático y de recuperación de gravedad-) de la NASA miden anomalías gravitacionales relacionadas con cambios en la masa de agua debajo y en la superficie, identificando inusuales en ambas, lo que permite la creación de instalaciones de almacenamiento en el sistema terrestre.
Arciniega Esparza advierte que tanto las precipitaciones como el almacenamiento de agua muestran tendencias negativas y que quizás en el futuro no debamos hablar de sequía sino de aridez o desertificación, según los factores, pero una vez lleguemos a eso será una tarea difícil volver al estado anterior.
Recordemos las causas de la sequía
- Variabilidad climática natural: Factores como El Niño y La Niña influyen en la distribución de las precipitaciones, generando periodos de sequía.
- Cambio climático: El aumento de la temperatura global y la disminución de las lluvias están intensificando la frecuencia e intensidad de las sequías.
- Sobreexplotación de los recursos hídricos: La extracción excesiva de agua para uso agrícola, industrial y doméstico está agotando los acuíferos y ríos.
- Deforestación: La tala de árboles reduce la capacidad del suelo para retener agua, lo que agrava la sequía.
La sequía en México es un problema complejo que requiere de soluciones integrales y del compromiso de todos los sectores de la sociedad. Es importante actuar de manera responsable y tomar medidas para reducir nuestro consumo de agua y proteger este valioso recurso.
Mediante herramientas como el Monitor de Sequía en México se puede seguir de cerca la problemática que enfrenta este país. Aun cuando el MSM inició en México en 2002 dentro de las actividades del NADM, fue hasta el año de 2014 que adquirió su carácter nacional, lo que le permitió emitir mapas de sequía en escala de tiempo diferente a la mensual, siempre basada en la metodología utilizada por el USDM y el NADM. A partir de febrero de 2014 la emisión del MSM es quincenal.
Ecoportal.net
Con información de: https://www.dgcs.unam.mx/
