Volar en forma de V la estrategia evolutiva de las aves

¿Por qué las aves aplican la estrategia de volar en forma de V? Descubre los secretos de esta estrategia que les permite ahorrar energía y optimizar su viaje.

Las aves migratorias recorren cientos o miles de kilómetros cada año desde sus zonas de invernada hasta sus zonas de reproducción en verano. Cuando viajan, siempre buscan optimizar su viaje dejándose llevar por la corriente, evitando cruzar grandes extensiones de océano o descansar en lugares con abundantes fuentes de alimento.

Por eso las aves migratorias son tan comunes en los humedales de España. La ruta más probable entre Europa Occidental y el norte de África es el Estrecho de Gibraltar, lo que significa que la mayoría de las aves pasan por la Península Ibérica durante su migración, deteniéndose estratégicamente en ecosistemas donde el alimento es más abundante.

Una forma de optimizar un vuelo migratorio es volar en forma de V.

Volar en forma de V garantiza una aerodinámica óptima

Cuando un pájaro vuela solo, busca los vientos dominantes y las corrientes de calor para volar la mayor distancia con el menor esfuerzo. Pero cuando los pájaros se mueven en grupos, las cosas se vuelven más fáciles. Cada miembro de la bandada no necesariamente tiene que encontrar el mejor camino para lograr el objetivo. Todas las avess que van delante saben adónde ir, lo cual es suficiente para que el resto las siga.

Pero volar en forma de V también ofrece importantes ventajas aerodinámicas para todos los que están detrás. El ala de un pájaro volador, bajo la influencia de la sustentación, crea detrás de ella un remolino, una especie de raya en el aire, similar a la raya que dejan los barcos que se mueven sobre el agua, que se disipa rápidamente. Sin embargo, su presencia, por fugaz que sea, puede resultar de gran utilidad para el pájaro que la sigue.

Si el pájaro se coloca en la posición correcta, puede utilizar el efecto ascendente del vórtice como una forma de impulso adicional e impulsarse hacia adelante, reduciendo el esfuerzo necesario para mantener el vuelo. Esto se traduce en un ahorro neto de energía durante el viaje, lo cual es importante para las migraciones largas.

Detrás del ave que va delante se forman dos vórtices detrás de sus alas, entonces estos lugares serán aerodinámicamente óptimos para colocar dos pájaros más. Y apoyándose en sus alas, vuelven a girar detrás de ellas y serán alcanzadas por otras aves y así sucesivamente. El resultado es un vuelo económico y sin esfuerzo en forma de V con un pájaro al frente (el único que realiza esfuerzo sin ahorro energético) seguido de otros más. La primera posición a menudo se cambia a lo largo de la formación para distribuir las fuerzas de manera uniforme.

Un diseño muy cuidadosamente calculado

volar en forma de V

Para posicionarse en un lugar óptimo y aprovechar al máximo los beneficios aerodinámicos de volar en forma en V, las aves utilizan señales visuales y táctiles.

A medida que las aves aprenden, comprenden qué posición deben tomar en relación con las aves que están al frente y a los lados, y se aproximan a estas posiciones calculando distancias con precisión.

Pero las posiciones de los vórtices no siempre son las mismas. La velocidad del aire, la intensidad del viento, la temperatura y otras variables atmosféricas pueden acercar o alejar el vórtice. Por eso, luego de encontrar un lugar adecuado, todos prestan atención a la corriente de aire provocada por el pájaro anterior y ajustan con precisión su posición, buscando el lugar con el vórtice más fuerte.

Otra característica de las aves migratorias es la sincronización del aleteo. Esta sincronización también es intuitiva. Al aletear todos a la vez, acompañan con sus alas el movimiento de los vórtices, reduciendo la fuerza del aleteo y optimizando su efecto. De esta manera, mantienen la formación incluso cuando cambian de posición.

La formación en “V” es una ventaja evolutiva

No todas las aves, ni siquiera las migratorias, vuelan en forma de V en sus vuelos. Este es un rasgo característico de varios grupos como patos, gansos, pelícanos, garzas, cigüeñas, grullas o los ibis. Los grupos no están necesariamente relacionados evolutivamente.

Se cree que volar en forma de V fue una estrategia adquirida de forma independiente por muchas especies diferentes de aves.

Volar en forma de V ofrece enormes ventajas evolutivas. Mejora la eficiencia energética durante el vuelo y consume menos energía durante la migración, lo que resulta en una mayor supervivencia y una reproducción más exitosa.

Respecto a la importancia de conservar energía al volar en forma de V, un estudio liderado por el investigador Henri Weimerskirch del Centro Nacional de Investigaciones Científicas de Francia y realizado en pelícanos encontró que los animales que vuelan en forma de V tienen una frecuencia cardíaca de 11 a 15% menor que los que vuelan solos y también se reduce la frecuencia del aleteo.

Otras ventajas de volar en forma de V

  • La formación en V también puede ayudar a las aves a evitar a los depredadores.
  • Es más difícil para un depredador atrapar a una sola ave en una formación en V que a un ave que vuela sola.
  • La formación en V también puede ayudar a las aves a encontrar comida.
  • Las aves que van delante pueden detectar comida más fácilmente y compartir esta información con las que van detrás.

En resumen, las aves vuelan en forma de V para ahorrar energía, mejorar la comunicación, evitar a los depredadores y encontrar comida.

Referencias:

Lissaman, P. B. S. et al. 1970. Formation Flight of Birds. Science, 168(3934), 1003-1005. DOI: 10.1126/science.168.3934.1003
Portugal, S. J. et al. 2014. Upwash exploitation and downwash avoidance by flap phasing in ibis formation flight. Nature, 505(7483), 399-402. DOI: 10.1038/nature12939
Waldron, P. 2014. Why Birds Fly in a V Formation. Nature.
Weimerskirch, H. et al. 2001. Energy saving in flight formation. Nature, 413(6857), 697-698. DOI: 10.1038/35099670

Ecoportal.net

Con información de: https://www.muyinteresante.com/

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