Diez razones para buscar un buen podólogo

Desde que amanece cuidamos nuestro pelo con el mejor champú, la piel con diversas cremas, la mente con descanso y estímulos y nuestra salud con buenos alimentos y ejercicio físico. Sin embargo, existen partes del cuerpo humano que sufren a lo largo del día y de las que nos olvidamos por completo. Los pies, por ejemplo, se encuentran activos durante muchas horas y al llegar la noche podemos acusarlo con molestos dolores.

Los podólogos abordan este problema y plantean todo tipo de cuidados en relación al resto de nuestro cuerpo, y es que los pies abarcan factores multidisciplinares que estos profesionales deben conocer para ofrecer un diagnóstico acertado. Así pues, acudir a la podología es sumamente recomendable y estas son las diez principales razones para hacerlo:

  1. Puede cambiar tu vida. Mucha gente se pregunta qué hace un podólogo y desde la desinformación opina que los problemas en los pies se curan solos. Nada más lejos de la realidad. Caminar con el calzado correcto y seguir una serie de instrucciones tras el estudio que un profesional realiza de nuestra pisada puede evitar molestias que podríamos arrastrar de por vida en caso de obviarlas.
  2. No se trata únicamente de los pies. Una mala postura al caminar normalmente afecta a otras partes de nuestro cuerpo como los tobillos, las corvas, las rodillas e incluso las caderas. Dolores todos ellos que se podrían solucionar con una visita al podólogo.
  3. Los precios son muy asequibles: En la calle existe la falsa creencia de que los precios de los podólogos son prohibitivos ya que asociamos su consulta con la de un dentista puesto que ambos son campos que se encuentran fuera del manto de la Seguridad Social. Sin embargo, en cualquier centro médico (https://nbsalutnoubarris.com/) de este tipo la primera cita puede rondar los 30 euros, una cantidad más que aceptable en relación a las múltiples soluciones que aporta y al alivio que concede.
  4. Factores estéticos: El cuidado de los pies no abarca únicamente aspectos relaciones con la salud sino también con la estética. La quiropodia, por ejemplo, se ocupa del corte y fresado de las uñas así como de la eliminación de durezas. Y es que cuando llega el verano y nuestras extremidades inferiores ven la luz del sol, todos deseamos que luzcan de la mejor manera posible puesto que las callosidades son tan antiestéticas como un grano en la cara o una mancha en la piel del cuello.
  5. Para aprender a cortarnos las uñas. Puede parecer sencillo pero no lo es. La inmensa mayoría de la gente se corta de forma incorrecta las uñas de los pies ya que en vez de hacerlo en línea recta y limar los bordes, se limitan a seguir la forma del dedo en curva, lo que puede provocar infecciones o uñas encarnadas. A este tipo de consejos se les conoce como reeducación ungueal, materia que todos los podólogos profesionales (https://nbsalutnoubarris.com/podologia/) dominan con destreza.
  6. Tratamiento de verrugas. Las verrugas plantares son sumamente incómodas ya que se encuentran en una zona en la que el sudor y el roce constante con el calzado complican la situación. Los podólogos saben perfectamente cómo tratarlas y también cómo eliminarlas, por lo que en estos casos la consulta es la mejor opción.
  7. Para mejorar el calzado: El bienestar de nuestros pies depende en gran medida del calzado que usemos. Una persona que tiene los pies planos, por ejemplo, debe corregir cuanto antes la postura y la pisada y para ello será necesario usar el calzado adecuado así como plantillas que compensen los déficits en el arco de la parte interna del pie.
  8. Mejora de la musculatura: Determinados ejercicios físicos ayudan a reforzar la musculatura y previenen contra lesiones que pueden agravarse con la edad. Esta circunstancia es especialmente significativa en niños que presentan un caminar atípico o que tienen los pies planos, por lo que será necesario reforzar músculos específicos que lo compensen.
  9. Para poder practicar deporte sin miedo: Al realizar ejercicio físico intenso nuestros pies sufres especialmente, y con ellos el tronco inferior de nuestro organismo. Por ello, antes de iniciarnos en el running, por ejemplo, debemos conocer las carencias de nuestros pies si las hubiese para corregirlas y utilizar en consecuencia el calzado adecuado.

Dedos desviados: También conocido como dedos martillo o dedos en garra, como consecuencia del ejercicio físico intenso, especialmente tras practicar running. Los podólogos pueden ponerle fin a con correctores o recomendar calzado y plantillas determinados para compensar las posibles dolencias.

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