El Senado de Estados Unidos actualmente atraviesa un escenario turbulento a causa de la falta de acuerdos entre demócratas y republicanos para la financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés). En este marco, el problema principal radica en las exigencias del ala opositora respecto al financiamiento del ICE. Es que exigen recortar fondos y limitar el alcance de sus acciones, una postura bastante cuestionada por la administración de Donald Trump.
Falta de acuerdos en el Senado
Desde el ala demócrata critican fuertemente el accionar de los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), que derivó en muertes y arrestos irregulares durante redadas violentas en distintas regiones del país. Frente a ello, exigió mayores controles y más limitaciones para esta área gubernamental, la cual está respaldada por la doctrina de mano dura impuesta por Donald Trump en lo que respecta a los controles migratorios.
Estas exigencias crearon un clima de extrema tensión en el Senado, donde los demócratas optaron por frenar el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional hasta no obtener respuestas a sus pedidos. A raíz de esta postura, los fondos del DHS se congelaron, por lo que las autoridades tuvieron que cerrarlo de manera provisoria hasta que la situación se regularice. Sin embargo, la solución parece estar bastante lejos.
El pasado viernes, se llevó a cabo la sexta votación en el Senado para aprobar la nueva partida presupuestaria para el Departamento de Seguridad. Sin embargo, los republicanos no lograron conseguir los 60 votos necesarios, ya que la oposición se mantiene firme en su postura. Es que, según advirtieron los socioliberales, los conservadores no tuvieron en cuenta sus exigencias, lo que derivó en otra traba para el acuerdo.
Fuerte denuncia contra los demócratas
En medio de la crisis provocada por el cierre del DHS, Sean Duffy, secretario de Transporte de Estados Unidos, advirtió que el sector opositor tiene un objetivo claro: desfinanciar el ICE y cortar toda su actividad. Sin embargo, esa postura, según enfatizó, derivó en un escenario de caos que afecta fuertemente a los ciudadanos. Por este motivo, instó a buscar solucionar y adoptar un enfoque más pragmático.
«Los demócratas, al menos los que tengan sentido común, tienen que sentarse a la mesa y encontrar una solución. Son las vacaciones de primavera, hay familias que intentan irse de vacaciones y están atrapadas en filas de 2 a 3 horas seguidas», advirtió el funcionario, en referencia al caos existente en los aeropuertos por la disminución en la capacidad operativa por falta de personal.
En esta misma línea, Duffy advirtió que la postura del ala demócrata no solo causa problemas para los viajeros, sino que también pone en peligro la seguridad migratoria en el país. Es que, de acuerdo a su análisis, ellos quieren recortar los fondos del ICE para proteger a los inmigrantes ilegales a costa de los estadounidenses. «Piense eso», aseveró el secretario de Transporte a través de su cuenta oficial de X.
Tras esta tajante denuncia, Duffy se sumó a la línea discursiva de Donald Trump, en la que denuncia que los opositores toman de «rehenes» a los estadounidenses para alcanzar sus objetivos. «No debemos ser utilizados como peones políticos. Dejen de jugar y paguen a nuestros trabajadores de la TSA», sentenció el funcionario.
La respuesta demócrata
La respuesta de los demócratas llegó de la mano de Mike Levin, miembro de la Cámara de Representantes de EE. UU., quien destacó que el único culpable del cierre del DHS es el Gobierno de Donald Trump. «Hemos presentado varias veces un proyecto de ley de financiación de la TSA sin condiciones. Los republicanos han rechazado todas las propuestas. Su disyuntiva es un poder ilimitado del ICE o el cierre total del organismo», aseveró. Y para finalizar, agregó: «Eso es toma de rehenes, no negociación».
