Tema
Especial: Economía
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Durante las últimas décadas una gran brecha se ha abierto entre el Norte y el Sur. Liderado por los Estados Unidos y con la compañía de los aliados circunstanciales que coincidan con sus intereses en cada momento o con los Gobiernos cómplices que responden a sus propios intereses y no al de sus pueblos, se llamen Unión Europea, Blair, Aznar, u otros, el Norte se ha erigido en avaro dictador de los destinos del planeta.
Grandes Grupos Económicos, en general nacidos en esos países, se convirtieron en Multinacionales mercenarias, que en el afán de obtener beneficios económicos a cualquier costo, no dudaron en avasallar derechos humanos y contaminar hasta destruir ecosistemas mientras el mundo entero sufre las consecuencias.
La concepción intencionadamente equívoca del concepto de Desarrollo que nos han impuesto, generó los problemas ambientales y sociales que provocaron y lo siguen haciendo, un deterioro de las condiciones de vida de todo ser que habita el planeta.
Contaminación de las reservas de agua dulce, desertización de bastas extensiones de tierra otrora fértiles y altos niveles de polución del aire, son algunas de las consecuencias ambientales que lejos de estar siendo paliadas, siguen profundizándose día a día por una autodestructiva inconciencia ecológica.
Subyugación de culturas étnicas y regionales, sometimiento de pueblos originarios y comunidades campesinas son algunas de las consecuencias visibles en la triste realidad social con la que convivimos cada día.
Sin embargo, el daño no ha sido total ni irreversible y el Sur ha despertado ante la situación límite en la que nos encontramos. Nuevos líderes surgen con el respaldo y como voceros de nuestros pueblos rescatando valores humanos esenciales como la solidaridad, el respeto por la tierra y la convicción de que la posibilidad de forjar un futuro mejor aun está en nuestras manos.
Los pueblos del Sur nos revelamos a seguir siendo explotados, humillados y saqueados y nos negamos a continuar siendo espectadores pasivos de la acelerada destrucción de la Tierra en pos de mantener la calidad de vida del Norte. Esa resistencia se hace mas fuerte con cada marcha, cada foro, cada movilización, cada acto de desobediencia civil, pero necesita de todos y cada uno de nosotros para lograr el impulso definitivo que genere un cambio de rumbo hacia un mundo mejor, hacia un mundo con futuro y oportunidades para todos. Un mundo que no se conseguirá si no tomamos partido y nos comprometemos de una vez por todas, con esta lucha que hemos iniciado contra el modelo de desarrollo economicista que está causando la aniquilación total de la vida sobre el planeta.
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Paco Puche |
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Botín será para unos meramente un tipo de calzado; para otros querrá decir aquello de lo que se apoderan un grupo de ciudadanos que va, roba un banco y se reparten la “cosecha”; y para otros, cada vez más, será lo contrario de lo anterior, aquello que un banco se apodera de sus ciudadanos cuando van a pedir sus servicios y luego se reparte los beneficios.
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Silvia Ribeiro |
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Lejos de una reunión anodina de Naciones Unidas, Río+20, a realizarse en junio de 2012, se anuncia como un escenario de disputa, porque podría ser clave para un reordenamiento discursivo y geopolítico global, consolidando nuevos mercados financieros con la naturaleza y más control oligopólico de los recursos naturales, legitimando nuevas tecnologías de alto riesgo y creando las bases de una nueva estructura de gobernanza ambiental global que facilite el avance de una “economía verde” en clave empresarial.
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Ing. Agr. Daniel C. Besso |
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Los conceptos vertidos no son una exégesis en si misma del capitalismo o del liberalismo; son simplemente una enumeración de características y orígenes. Más aún, es una muy sucinta reseña que muy posiblemente peque de un exceso de síntesis, pero no cabe por este medio abundar más sobre aquello sobre lo que se han vertido ya, ríos de tinta con resultados sin duda más felices. Además es una visión euro céntrica en virtud de que de allí deviene el cerno del tronco de nuestra cultura actual.
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Eric Toussaint |
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En Estados Unidos, con el objetivo de salir de la crisis nacida con el crash de Wall Street de 1929, se recortó la libertad total de la que gozaban los medios financieros y bancarios. En el transcurso de los treinta años que siguieron a la segunda guerra mundial, el número de crisis bancarias fue mínimo. Según Rogoff y Reinhart, dos economistas que no son para nada proclives a un cuestionamiento del capitalismo, la reducida cantidad de crisis bancarias se explica principalmente «por la represión de los mercados financieros interiores (en diversos grados), y luego por un recurso masivo a los controles de capitales durante muchos años después de la segunda guerra mundial».
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Héctor Mondragón |
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Entró en vigencia el TLC con Estados Unidos, que cayó sobre las comunidades y el sector agropecuario como un derrumbe de hielo y no solamente como una “ducha fría”, al decir el Ministro de Agricultura cuando declaró lo que bien se sabe, que “no estamos preparados para el TLC”. Las importaciones vía TLC con Estados Unidos perjudicarán seriamente a arroceros, lecheros, avicultores y productores de maíz y otros granos. El TLC aumentará las ya grandes dificultades del sector agropecuario colombiano y le impondrá nuevas normas supraconstitucionales que obstaculizarán el ejercicio de los derechos colectivos de campesinos, afros e indígenas.
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Paco Puche |
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El sistema económico realmente existente preconiza, en la teoría, la posibilidad de un crecimiento indefinido, y en la práctica trata de aplicar políticas compulsivas de crecimiento año tras año, lo que equivale a perseguir una serie en progresión geométrica que, como sabemos, tiende a lo ilimitado. Se trata, como podemos sospechar, del capitalismo en todas sus versiones. Pero como el planeta es finito y la capacidad humana en ese mundo acotado también lo es, podemos inducir que el sistema económico al que nos referimos ha de encontrarse con sus límites irrebasables.
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Patas arriba |
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¿Vamos a aceptar la hemorragia de recursos hacia los acreedores responsables de la crisis que están padeciendo los más humildes? ¿Vamos a seguir pagando una deuda que no nos benefició, que no debemos, pero que sigue recompensando a los que arruinaron al Estado? o más bien ¿vamos a auditar la deuda pública, repudiar la parte ilegítima, odiosa o ilegal y castigar a los responsables de la crisis?
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Eric Toussaint |
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Entre julio y septiembre de 2011, por todo el mundo, las bolsas de nuevo sufrieron una violenta sacudida. La crisis se profundiza en la Unión Europea, y en particular respecto a sus deudas. El CADTM entrevistó a Eric Toussaint con el objetivo de descodificar los diferentes aspectos de esta nueva fase de la crisis.
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Renaud Vivien y Eric Toussaint |
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No hay ninguna duda de que las condicionalidades impuestas por la Troica violan de forma manifiesta la Carta de las Naciones Unidas. Los gobiernos de Grecia, Irlanda y Portugal deberian romper los acuerdos con la Troica, suspender de forma inmediata el reembolso de su deuda y poner en marcha unas auditorías con participación ciudadana que deberán determinar la parte ilegítima de la deuda, la que debe ser anulada incondicionalmente y se deben tomar medidas complementarias y esenciales puesto que la anulación de deudas ilegítimas, si bien es necesaria, no es suficiente si la lógica del sistema permanece intacta.
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Michel Husson |
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En el momento en que se está redactando este artículo, dos grandes crisis sacuden al capitalismo y hunden a las Bolsas: crisis de la deuda soberana en Europa, suspenso sobre el techo de la deuda en los Estados Unidos. Es probable que los gobiernos afectados consigan recuperarse del golpe, justo al borde del abismo. Pero estas tensiones extremas muestran que la crisis, tres años después de su estallido, está lejos de haber terminado y que su factura, después de haber sido transmitida a los presupuestos públicos, se presenta hoy a los pueblos. La intención de este artículo es repasar la trayectoria reciente del capitalismo y examinar sus implicaciones en el período abierto por la crisis.
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Marcos Roitman Rosenmann |
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En la economía de mercado, sus voceros anuncian la salvación de la humanidad si dejamos actuar su mano invisible mediante la ley de la oferta y demanda. Defensores acérrimos del lucro, la usura, practicantes del individualismo, la moral egoísta, la competitividad y el despilfarro, no tienen escrúpulos en mentir. Tras años de predicar las buenaventuras del dios mercado, ninguna de sus promesas se han cumplido. Más inflación, desempleo, pérdida de derechos sociales y políticos, por tanto involución en los derechos humanos. La crisis actual lo atestigua.
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Esther Vivas |
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La emergencia alimentaria que afecta a más de 10 millones de personas en el Cuerno de África ha vuelto a poner de actualidad la fatalidad de una catástrofe que no tiene nada de natural. El hambre no es una fatalidad inevitable que afecta a determinados países. Las causas del hambre son políticas. ¿Quiénes controlan los recursos naturales (tierra, agua, semillas) que permiten la producción de comida? ¿A quiénes benefician las políticas agrícolas y alimentarias? Hoy, los alimentos se han convertido en una mercancía y su función principal, alimentarnos, ha quedado en un segundo plano.
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Damien Millet y Eric Toussaint |
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Si se tiene en cuenta sólo el saldo neto entre las sumas prestadas y las reembolsadas desde la implantación del Plan Brady, los países en desarrollo transfirieron a los acreedores el equivalente a más de seis planes Marshall, es decir cerca de 600.000 millones de dólares. ¿No se tendría que evitar que suceda algo similar? ¿Por qué se debe aceptar que los derechos económicos y sociales de los pueblos sean una vez más sacrificados en el altar de los banqueros y de otros actores de los mercados financieros? Es necesario auditar las deudas, con participación ciudadana, con el fin de anular la parte ilegítima. Si no se toma esta opción, las víctimas de la crisis sufrirán a perpetuidad una doble condena en beneficio de los culpables, los banqueros.
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Amy Goodman |
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Necesitamos de nuevo economistas cultos, que sepan historia, de dónde vienen, cómo se originaron las ideas, quién hizo qué y así sucesivamente. Una economía que entienda que es subsistema de un sistema finito más grande: la biosfera, y como consecuencia la imposibilidad de tener un crecimiento económico infinito. Un sistema que tenga claro que no puede funcionar sin tomar en serio los ecosistemas. Pero los economistas no saben nada de ecosistemas, no saben nada de termodinámica, nada de biodiversidad, son totalmente ignorantes respecto a estos temas.
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Rafael Yus y Paco Puche |
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El bienestar de amplias clases medias de países desarrollados descansa sobre la explotación de países en vías de desarrollo, quedando para la clase media de los países desarrollados las funciones de consumo de los bienes producidos, los servicios y el capitalismo especulativo. Y descansa también sobre la explotación de recursos no renovables en cantidades insosteniblemente crecientes, los daños ambientales y la pérdida general de calidad ambiental en los países en vías de desarrollo, amén de otros impactos de carácter más global pero contemplados como problemas a largo plazo y por tanto no preocupantes para las ansias cortoplacistas de enriquecimiento y consumo.
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Varios |
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Si el FMI promovió eficazmente algunos amortiguadores sociales a finales de 2008 tras la quiebra del banco Lehman Brothers, fue de acuerdo con los deseos de George W. Bush y José Manuel Barroso. Pero desde mediados de 2009 se ha aplicado ampliamente la estrategia del choque para imponer medidas de regresión social imposibles de aplicar en tiempos normales. Si observamos las condiciones de vida de los más desfavorecidos, no es posible afirmar que el FMI «es útil de nuevo». Al contrario, es necesario combatirlo firmemente y actuar para disolverlo y sustituirlo por una institución democrática y centrada en garantizar los derechos fundamentales, en una palabra, una institución «útil». Justo lo contrario del actual FMI.
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Eric Toussaint |
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Los gobiernos de los países más industrializados actúan en contra de los intereses de sus poblaciones. El rescate de bancos que habían realizado inversiones muy arriesgadas para obtener un beneficio inmediato, por una parte, y las políticas fiscales muy favorables a los más ricos, por la otra, hacen pagar a las clases modestas, en forma creciente, las consecuencias de la crisis mundial y de un capitalismo congénitamente desigual. En otras palabras, se obliga a las víctimas de la crisis a pagar por los que son sus responsables. Esto explica por qué millones de personas viven esta situación como una profunda injusticia, que puede llegar a ser un detonador muy potente.
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Vicent Boix |
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En esa época dorada donde el consumismo adquirió rango de religión y en el estado español se vivía en una tómbola lisérgica de luz y de color, la agricultura y sus agricultores ya estaban en la UVI con encefalograma plano profundo. De hecho, desde hace lustros que el campo está de luto, en horas bajas y tocando fondo. Todo por una bacteria más dañina y peligrosa que la E. Coli, llamada economía de mercado, que ha permitido que multinacionales y grandes intereses económicos se hayan hecho con las riendas de la alimentación mientras ahogan y exprimen al pequeño agricultor y campesino.
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Stéphanie Jacquemont, Damien Millet, Eric Toussaint, Christine Vanden Daelen |
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Al contrario de lo que proclaman sus responsables, el FMI no es la institución que ayuda a los países en crisis, sino la que impone programas draconianos de austeridad y que defiende un modelo económico estructuralmente generador de pobreza y desigualdad. Es el propio accionar del FMI y de aquellos que sostienen la mundialización neoliberal lo que hace recaer el peso de la crisis sobre las poblaciones, que son sus primeras víctimas. El FMI es de hecho un instrumento de las grandes potencias utilizado para vigilar el mantenimiento del sistema capitalista y de los intereses de las grandes sociedades transnacionales.
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Víctor L. Bacchetta |
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La firma en ceremonia pública de un contrato de inversión entre el gobierno uruguayo y la empresa internacional Montes del Plata fue sólo la fachada de un compromiso que pretende sustraerse del dominio ciudadano pero, de confirmarse los trascendidos en la prensa, estaríamos ante una renuncia sin precedentes de la soberanía del país, así como de sus normas de protección social y ambiental.
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