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NOAA está fotografiando ballenas francas del Atlántico Norte desde el espacio con GAIA para ampliar su vigilancia y ayudar a protegerlas

Por Skarlett Soto · 26 octubre, 2026 · 5:55 p. m. · 5 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
NOAA está fotografiando ballenas francas del Atlántico Norte desde el espacio con GAIA para ampliar su vigilancia y ayudar a protegerlas
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En todo el Atlántico Norte quedan unas 380 ballenas francas. Son tan pocas que perder un solo ejemplar, especialmente si es una hembra reproductora, puede complicar todavía más la recuperación de la especie.

El problema es encontrarlas a tiempo. Estos animales recorren grandes distancias y pueden cruzarse con barcos o quedar atrapados en aparejos de pesca.

Por eso, los científicos de NOAA están probando una forma diferente de buscarlas: utilizar fotografías tomadas desde el espacio.

Y ya consiguieron algo llamativo. En una imagen satelital de 2021 se distinguen cuatro ballenas francas nadando en Cape Cod Bay, Massachusetts.

Ahora quieren ir más allá y conseguir que los programas informáticos puedan reconocerlas en distintas condiciones del mar.

Por qué es tan difícil proteger a las ballenas francas

Encontrar una ballena en medio del océano no es tan fácil como parece.

Aunque son animales enormes, pasan buena parte del tiempo bajo el agua y pueden desplazarse por zonas muy extensas.

Los científicos utilizan aviones, embarcaciones y otros equipos para seguirlas, pero es imposible vigilar cada rincón del Atlántico.

Y en el caso de la ballena franca del Atlántico Norte, conocer sus movimientos es especialmente importante.

NOAA estima que quedan aproximadamente 380 ejemplares, de los cuales solo unas 70 son hembras reproductivamente activas.

Los principales peligros que enfrentan son las colisiones con embarcaciones y los enredos con cuerdas y otros aparejos de pesca.

Estos accidentes pueden causar heridas graves y, en muchos casos, provocar la muerte del animal.

Por eso, saber dónde se encuentran las ballenas puede ayudar a identificar las zonas donde corren más riesgos.

La dificultad está en conseguir esa información a tiempo y en lugares donde no siempre es posible enviar un avión o una embarcación.

Cómo consiguieron fotografiar cuatro ballenas desde el espacio

Para ampliar la vigilancia, NOAA está trabajando en un proyecto llamado GAIA.

La idea es aprovechar imágenes satelitales de muy alta resolución para buscar ballenas desde el espacio, sin depender solamente de los recorridos de aviones y barcos.

Una de las imágenes que muestra lo que puede conseguir esta tecnología fue tomada en marzo de 2021 por el satélite WorldView-02.

En la fotografía aparecen cuatro ballenas francas en Cape Cod Bay, una bahía de Massachusetts que estos animales visitan durante parte del año.

Pero hay un problema.

No siempre es tan sencillo distinguir una ballena desde cientos de millas de altura.

Si hay muchas olas, reflejos del sol o el agua está turbia, el animal puede pasar desapercibido. También influye si está cerca de la superficie o parcialmente sumergido.

Por eso, entre 2020 y 2024 los investigadores compararon imágenes tomadas desde el espacio con los registros de los aviones que vigilaban Cape Cod Bay.

Querían comprobar cómo se veían las ballenas en las fotografías y qué tan fácil era reconocerlas.

El trabajo también les permitió entender qué condiciones dificultaban la búsqueda.

Porque una cosa es encontrar cuatro ballenas en una imagen y otra muy distinta es conseguir que una computadora pueda hacerlo en miles de fotografías.

Qué falta para que esta tecnología ayude a protegerlas

Durante 2025, NOAA solicitó nuevas imágenes de lugares donde las ballenas suelen alimentarse, reproducirse o correr mayores riesgos.

Los investigadores necesitan fotografías tomadas en distintas condiciones de luz, oleaje y transparencia del agua.

Con todos esos ejemplos buscan entrenar programas capaces de distinguir una ballena de una sombra, una ola o cualquier otro objeto que aparezca en el océano.

Después, los especialistas revisan los resultados para comprobar que las detecciones sean correctas.

La ventaja es que estos programas podrían ahorrar mucho tiempo al analizar imágenes enormes.

En pruebas de una técnica semiautomatizada relacionada con esta investigación, el área que una persona debía revisar se redujo hasta un 99,8 %.

En tres escenas de prueba, el método también consiguió recuperar entre el 90,3 % y el 96,4 % de las detecciones

Son resultados prometedores, aunque todavía no representan la capacidad general de GAIA para encontrar ballenas en cualquier parte del mar.

Por ahora, el proyecto tampoco envía alertas instantáneas a las embarcaciones ni permite saber en todo momento dónde está cada animal.

NOAA todavía está reuniendo imágenes y comprobando qué tan bien pueden funcionar los sistemas de detección.

Si consiguen mejorar esa tecnología, los datos podrían ayudar a las autoridades a identificar zonas de riesgo y tomar medidas para reducir las colisiones y los enredos.

Los satélites no reemplazarían necesariamente a los aviones y otros equipos que ya se utilizan, pero podrían sumar información de lugares difíciles de vigilar.

Por ahora, las cuatro ballenas fotografiadas en Cape Cod Bay muestran que la idea es posible.

El siguiente desafío es conseguir que encontrarlas desde el espacio deje de depender de unas pocas imágenes y se convierta en una herramienta útil para seguir a una especie de la que quedan apenas unos 380 ejemplares.

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Skarlett Redactora
Skarlett es ingeniera ambiental y redactora con experiencia en investigación y escritura creativa. Se especializa en abordar problemáticas ambientales actuales y en analizar las tecnologías sostenibles que buscan reducir su impacto. Comprometida con el medio ambiente, destaca por ofrecer contenidos claros y objetivos que invitan a la reflexión y fomentan el desarrollo sostenible.

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