El ambicioso proyecto de Neom, en Arabia Saudita, generó una gran atención mediática desde su anuncio. Sin embargo, detrás de la fachada de una ciudad sostenible y con mucha tecnología de punta, se esconde la realidad de esta construcción llevada a cabo con retrasos y críticas por parte de los ambientalistas.
Cabe recordar que Neom fue inicialmente concebido para albergar a 1,5 millones de residentes en 2030, ofreciendo una experiencia de vida única como un modelo en desarrollo urbano sostenible. De igual manera, los planes se toparon con numerosos obstáculos, desde disputas internas entre inversores hasta acusaciones de violaciones de derechos humanos.
De todas formas, para contrarrestar la transición hacia una economía baja en carbono, porque esto reduciría las emisiones de gases de efecto invernadero, y daría lugar al desarrollo de energías renovables, la mejora de la eficiencia energética y la adaptación a los impactos del cambio climático.
La realidad detrás de esta megafachada inteligente: la vida en Neom
Las redes sociales, sirvieron como ventana a la vida cotidiana en Neom, revelando una realidad muy distinta a la imagen futurista y glamorosa que quieren mostrar en la construcción. A través de influencers como Jessica Herman, con sus 17.000 seguidores en TikTok, compartieron su experiencia viviendo en esta ciudad en desarrollo.
En sus publicaciones, Herman muestra cómo es una noche típica en «Comunidad Neom 1»: preparando la cena en un apartamento que describe como industrial, caminando por calles vacías y visitando espacios que, aunque son modernos, carecen de vida y pone en jaque las construcciones oficiales de Neom como una ciudad vibrante y llena de comodidades.
Otras influencers, como Sara Sarasid y Aida McPherson, contaron algunas vivencias similares. A pesar de mostrar una fachada de felicidad y entusiasmo, sus videos revelan que los espacios habitacionales, aunque modernos, carecen de calidez y personalidad, y los alrededores a menudo parecen desiertos y sin vida.
Entre la discrepancia de la promoción oficial y la de las influencers
Al ver la imagen que dejan estos generadores de contenido, podemos decir que difiere de la visión utópica que vendió Neom. Mientras que las promociones que surgen de manera oficial presentan una ciudad futurista y sostenible, la realidad es que muchos residentes se enfrentan a un entorno muy industrial y poco acogedor.
Esta discrepancia ha generado críticas en las redes sociales, donde usuarios señalaron que esta megaciudad parece más un «complejo de expatriados insulso» o una «colonia de Marte» que una ciudad del futuro. La falta de vida y la sensación de aislamiento son recurrentes en las descripciones de aquellos que han tenido la oportunidad de vivir en Neom.
Es importante destacar que, si bien estas experiencias son valiosas para comprender la realidad de vivir allí, es necesario tomarlas con cautela. Sin embargo, los creadores que trabajan para redes sociales pueden estar influenciados por acuerdos comerciales o deseando presentar una imagen positiva de su experiencia.
El ambicioso proyecto de esta ciudad en Arabia Saudita se encuentra en crisis
A través de un reciente informe sobre esta ciudad futurista en el desierto, el Wall Street Journal reveló de manera sorprendente un panorama desolador dentro de esta megalómana inversión, plagada de acusaciones de corrupción, maltrato laboral y una gestión caótica.
Según el medio, ejecutivos de alto rango se vieron involucrados en peleas físicas y tuvieron declaraciones misóginas y racistas. Uno de los casos más impactantes fue la confesión de un ejecutivo que se jactó de la muerte de tres trabajadores de la construcción, demostrando una total falta de empatía y respeto por la vida humana.
Ante la gravedad de estas revelaciones, las autoridades sauditas indicaron la necesidad de «recalibrar» el proyecto, lo que sugiere que podrían realizarse cambios en la gestión y los objetivos de Neom. Además, el creciente costo de la inversión despertó preocupación en el gobierno saudí, que está evaluando la viabilidad del proyecto.
