Un nuevo informe de la Oficina de Análisis Económico (BEA) del Departamento de Comercio de Estados Unidos indica que los estadounidenses gastaron más en abril, pero sus ingresos cayeron por primera vez en varios meses. En total, el consumo avanzó 0,5%, pero los precios siguen por encima del objetivo planteado por la Reserva Federal y la tasa de ahorros retrocede a 2,6%.
El índice negativo: el PCE
El PCE, que indica el gasto en consumo personal de los estadounidenses, marcó un 0,5% en abril. Se trata de un dato negativo para el futuro de la inflación anual, ya que la Reserva Federal observa este indicador como referencia para mantener o no las tasas altas. El estudio abarca los gastos de bienes y servicios de los hogares en Estados Unidos y ofrece una visión clara sobre la situación económica del país.
En este contexto, se espera que el número se mantenga alto debido a que la inflación anual en abril indica un 3,8%, mientras que la Fed esperaba un 2%.
Caída de los ingresos y más consumo en abril
El comunicado oficial de la BEA correspondiente al consumo y el comercio en abril de 2026, publicado este 28 de mayo, indica que los estadounidenses ganaron casi lo mismo que el mes anterior, pero gastaron bastante más, lo que podría tener consecuencias. El informe destaca que el ingreso personal bajó menos de 0,1%, el ingreso disponible real cayó 0,5% y el gasto del consumidor subió 0,5%. Por otro lado, la tasa de ahorro es de apenas 2,6%, uno de los niveles más bajos de los últimos años, y es la principal preocupación.
El Bureau of Labor Statistics (BLS) indicó que la actividad del sector privado subió, al igual que la del sector agrícola, por lo que amortiguó el golpe de la caída del ingreso. El Programa Puente de Asistencia al Agricultor tuvo una buena recepción en abril, aseguró la BEA, mientras que el resultado neto en Estados Unidos se mantuvo «prácticamente plano».
Con respecto al gasto en consumo, este subió US$111 100 millones en abril y, de ese total, US$67 200 millones corresponden a servicios de vivienda, atención médica, alojamiento y gastronomía, US$44 000 millones en bienes como gasolina, combustibles energéticos, alimentos, bebidas y salud, y se vio un retroceso en vehículos y autopartes de -US$9 200 millones.
El aumento en la gasolina como componente relevante se vio impulsado por el conflicto en el Estrecho de Ormuz, que impacta directamente en los precios de la energía en todo el mercado estadounidense.
En cuanto a la tasa de ahorro, cayó al 2,6% del ingreso disponible, por lo que, de cada US$100 que quedan en el bolsillo de los estadounidenses, US$2,6 van destinados a la reserva de cada familia. La propia BEA interpreta este dato con optimismo, ya que la gente confía en la economía y consume sin miedo. Sin embargo, también advierte riesgos, ya que la gente está usando ahorros o tomando deuda para mantener el nivel de vida por la inflación y el estancamiento en los salarios.
Inflación en detalle
El PCE, medido junto con alimentos y energía, tuvo un aumento mensual de marzo a abril de 0,4% y a nivel anual, comparando abril del 2025 con abril del 2026, de +3,8%. Respecto a la inflación núcleo, que excluye a los alimentos y la energía, registró un incremento de 0,2% mensual y 3,3% anual, manteniéndose aún por encima de la barrera establecida por la Reserva Federal. Con esto último, las posibilidades de un recorte en las tasas de interés se esfuman, al menos hasta finales de 2026.
Por otro lado, los ingresos personales, el dinero disponible real, el PCE y la inflación mensual muestran una tendencia a la desaceleración en casi todos los indicadores, pero con los ingresos reales en deterioro por dos meses consecutivos.
