El informe del Banco Mundial sobre el acceso al aire limpio, publicado recientemente afirma que la muerte de 5.7 millones de personas anualmente debido a la contaminación pudiera representar una pérdida del 5% del Producto Interno Bruto (PIB) del planeta, evidenciando la incidencia de la mala calidad del aire sobre los resultados económicos de las naciones, sobre todo en países de bajo y mediano ingreso.
No obstante, para el organismo esta cifra podría reducirse hacia el año 2040 adoptando las medidas necesarias para mitigar la contaminación, en aras de bajar las partículas finas menores de 2.5 micrómetros de diámetro. En eses sentido propone regular las actividades humanas especialmente en los sectores que generan más contaminación, como la industria, el transporte y la agricultura intensiva.
Mejorar la calidad del aire es económicamente urgente
El impacto económico de la contaminación del aire puede ser profundo, en virtud de que este y otros eventos del cambio climático terminan causando reducciones significativas en el PIB de las regiones, ya que inciden sobre la salud de las personas y a su vez influyen en la productividad y la esperanza de vida, de manera que disminuye la producción de los bienes y servicios.
Al respecto, el director gerente Senior del Banco Mundial, Axel van Trotsenburg afirma que generar una adecuada gestión de la contaminación, especialmente orientada a mejorar la calidad del aire a través de medidas enfocadas en la eficiencia y la eficacia puede generar benefcios económicos por el orden de los 2,4 billones de dólares desde ahora hasta el 2040.
De esta manera, estrategias como la reducción de la emisiiones, la generación de independencia energética y la disminución de la contaminación del aire, no sólo conllevan a un incremento de la productividad junto con el sostenimiento del PIB, sino que tiende a subir las ganancias de los sectores público y privado de los países dispuestos a aplicar estas medidas.
Participación del sector privado es fundamental para el logro de los objetivos
Es claro que la actividad humana es uno de los principales si no el más importante de los factores que incide en la contaminación del aire, fundamentalmente la actividad humana realizada en el campo industrial, indiferentemente del sector económico, agrícola, manufacturero o de servicios. De manera que, estas actividades representan aproximadamente un 40% de las emisiones de las partículas contaminantes.
Por lo tanto, el sector privado debe ser sometido a un exhaustivo examen en cuanto a la huella de carbono que deja su actividad, no sólo con el objetivo de valorar financieramente sus impactos sobre el ambiente, sino en función a reconocer el impacto económico que tendría aplicar las medidas de corrección en materia de clima calidad del aire, más allá de meras medidas de evaluación y mitigación de la contaminación.
Disponibilidad de datos es fundamental para mitigar la contaminación del aire
Ante esta situación, el Banco Mundial señala una serie de medidas estratégicas para confrontar esta situación, entre las que se cuenta el trabajo conjunto entre las cuencas atmosféricas, es decir, la cooperación entre los países por donde se mueve el are contaminado de manera transfronteriza. Dichas medidas están dirigidas especialmente a los responsables de generar políticas ambientales en estas regiones.
De este modo, se trata de tener acceso a datos fiables sobre la calidad del aire y a partir de estos fortalecer la gestión pública y privada mediante inversiones sólidas con las que se reduzca la cantidad de personas expuestas a la contaminación por partículas PM 2.5, impactando de este modo en la generación de un aire limpio y saludable.
No obstante, la propuesta afronta su principal reto en esta área, pues los países menos favorecidos que precisamente tienen mayor contaminación, dependen de la generación de datos por parte de las estaciones climaticas estadounidenses, desde donde recientemente se ha ordenado la suspensión de la emisión de informes con las cifras necesarias para conocer el nivel de partículas dañinas en el aire.
