En un histórico encuentro, el embajador norteamericano en Perú, Bernie Navarro, y el presidente de Proinversión, Luis Del Carpio, sellaron el documento que abre las puertas a empresas de Estados Unidos para invertir en el país, con especial interés en tomar partido en las áreas minera y energética.
La minería y la energía, foco de interés de Estados Unidos
Este lunes, el gobierno de Donald Trump marcó otro hito en su estrategia de política exterior y en su agenda energética. Con la intervención de Bernie Navarro, la Casa Blanca marcó presencia en el panorama inversionista de la nación latina, donde espera conquistar importantes concesiones.
La noticia fue dada a conocer por la Embajada de Estados Unidos en Perú, que emitió un comunicado en su sitio web oficial.
En él, se detalló que la firma del memorándum contó con la presencia del diplomático estadounidense, el primer ministro Luis Arroyo, la directora de Promoción Económica del Ministerio de Relaciones Exteriores, María Eugenia Chiozza Bruce, además de Luis Del Carpio, titular de la empresa estatal Proinversión, responsable de promover la inversión privada.
Aunque aún no se dio a conocer el texto completo del acuerdo, las autoridades adelantaron que sus cláusulas dan injerencia a las corporaciones del norte «en sectores clave como infraestructura, energía, logística, tecnología y minerales críticos».
De esta manera, el radar republicano puso el foco en los recursos con los que cuenta Perú y que juegan un papel fundamental en la nueva era digital. Tal es el caso del cobre, el litio y el zinc, minerales abundantes en territorio peruano que, a falta de inversión en infraestructura, no son aprovechados al máximo.
Con la problemática en torno al suministro para la construcción de centros de datos de la IA a sus espaldas, y el veloz avance de la industria de los paneles solares, Trump ve en Perú un preciado depósito de los insumos que necesita para garantizar la expansión de las nuevas tecnologías.
«El Perú es un socio clave para los Estados Unidos», destacó Navarro. Y agregó: «Nuestra relación económica continúa fortaleciéndose, generando más comercio, más empleo y mayores oportunidades para ambos países». Asimismo, desde la Embajada valoraron el buen momento que atraviesan los vínculos bilaterales como factor esencial para la firma del acuerdo.
Además, el pacto contempla facilidades para «el intercambio de información, la organización de seminarios y misiones empresariales, y la coordinación entre entidades públicas y privadas» de ambos países, acciones orientadas a reforzar objetivos y modalidades de trabajo en común.
Declaraciones de Proinversión
Al respecto, desde la plataforma peruana valoraron el memorándum como una gran señal de confiabilidad para los mercados que colaboran con el despegue económico.
«La participación de inversionistas estadounidenses refleja la confianza en el marco fiscal, macroeconómico y jurídico del país, así como en mecanismos de facilitación como el Régimen Especial de Recuperación Anticipada del IGV», afirmaron.
Suecia, otro aliado fundamental para la potencia occidental
El viernes, Marco Rubio selló otro éxito para la Casa Blanca tras su acercamiento con Suecia. En el marco de la reunión de cancilleres de la OTAN, el secretario de Estado participó de un encuentro con su homóloga sueca, Maria Malmer Stenergard.
Los funcionarios estuvieron de acuerdo en la firma de «Technology Prosperity Deal», un memorándum amplio que contempla la cooperación en áreas estratégicas como defensa, biomedicina, exploración espacial, minerales críticos y energía limpia.
Las cláusulas incluidas buscan garantizar la prosperidad tecnológica para los países. En particular, Estados Unidos espera beneficiarse de la experiencia de Suecia en el desarrollo de telecomunicaciones para combinarla con softwares de última generación y consolidar su infraestructura. En simultáneo, la asociación con el país nórdico opera como fórmula perfecta para desplazar a otros competidores extranjeros del territorio.
