La administración de Donald Trump celebró esta semana las millonarias inversiones de Apple y de Micron Technology para la fabricación de chips en EE. UU. Se trata de una noticia que tiene impacto directo en la economía nacional y que va en línea con los objetivos del Gobierno de reforzar la actividad manufacturera dentro del país. Este viernes, el Departamento de Comercio de Estados Unidos expresó la importancia de impulsar la fabricación de semiconductores para crear empleo y alcanzar la dominancia tecnológica.
Millonaria inversión de Apple
Esta semana, Apple firmó un acuerdo multianual con Broadcom para diseñar y fabricar chips en Estados Unidos. Según la información oficial, el pacto está valorado en más de US$30 mil millones y contempla la producción de más de 15 000 millones de semiconductores en territorio nacional. Además, incluye una inversión de US$1500 millones para expandir la planta de la empresa en Colorado.
Cabe resaltar que este es el compromiso más ambicioso de Apple en el país y forma parte del plan para impulsar la manufactura estadounidense, el cual contempla más de US$600 mil millones en inversión durante 4 años. A través de esta estrategia, Broadcom avanzará con la fabricación de componentes complementarios esenciales para la conectividad de dispositivos tecnológicos como celulares, computadoras y redes inalámbricas.
Desde el Gobierno nacional reconocen que reforzar la industria tecnológica permitirá tener una cadena de suministros sólida y disminuir la dependencia de mercados externos, como el de Asia. Esto va alineado con el plan gubernamental de Donald Trump, que apunta hacia la consolidación del país como una potencia global, tanto en cuestiones tecnológicas como energéticas.
La importancia de potenciar la industria nacional
Desde el inicio de su gestión, Donald Trump impulsó una política económica, productiva y tecnológica para potenciar el desarrollo de la industria nacional. A través de esta estrategia, fomenta inversiones privadas y presiona a las grandes empresas a trasladar su cadena de producción al país. Esto se debe a la necesidad de aumentar la actividad, a fin de competir en el mercado de exportaciones y la demanda interna.
En los últimos años, la escasez de semiconductores y componentes tecnológicos en Estados Unidos ha creado una dependencia extranjera perjudicial para la economía nacional, por lo que el Gobierno federal decidió tomar acción directa en este asunto. Según explicaron, al contar con una producción nacional, se evitan tensiones comerciales y se potencia la actividad económica dentro del país.
Este viernes, el Departamento de Comercio de Estados Unidos ratificó la importancia de traer al país la fabricación de semiconductores para potenciar la creación de empleos y consolidar la economía nacional. «Necesitamos traer de vuelta a casa, a América, entre el 40 % y el 50 % de la fabricación de semiconductores», aseveró el secretario Howard Lutnick en una reciente conferencia de prensa.
Estas declaraciones surgieron durante el anuncio de la nueva inversión tecnológica por parte de Micron Technology, la cual permitirá crear 100 000 empleos en el país. Según la información oficial, la reconocida compañía tecnológica destinará un total de US$3 mil millones para impulsar y fortalecer la infraestructura para la creación de estos componentes.
Otra gran noticia para EE. UU.
Desde Micron Technology resaltaron que esta inversión tiene 3 objetivos: garantizar un suministro confiable de materiales críticos en el país, aumentar la flexibilidad de fabricación a largo plazo y satisfacer la creciente demanda interna de soluciones avanzadas de memoria y almacenamiento. Dichas declaraciones van alineadas con la estrategia de la administración de Donald Trump, que apunta a la independencia tecnológica.
Respecto a esto, Jamieson Greer, representante comercial de EE. UU., subrayó la importancia de proteger las industrias críticas a través de políticas que fomenten la inversión, la fabricación y la innovación en el suelo norteamericano. Por ello, celebra la decisión de esta gran compañía, la cual hace a Estados Unidos más fuerte en un sector vital para la economía.